Manchester y Chelsea disputan el título de la Premier en el clásico del domingo

Mientras tanto Arsenal da por perdido el desafío con 67 puntos, los 'blues' suman 70 y los 'diablos rojos' 73.

Manchester United y Chelsea se juegan el domingo su destino en el duelo probablemente más atractivo de la temporada, en el que Fernando Torres volverá a tener ocasión de deslumbrar y salvar el cuello a su entrenador, Carlo Ancelotti, y complacer a Roman Abramovich, propietario de los "blues".

Old Trafford será el escenario más visto en esa trigésimo sexta jornada de Liga. El mismo lugar en que se dilucidó el nombre del finalista que se enfrentará al Barcelona en Wembley: Manchester United.

Su entrenador, Alex Ferguson, ya tuvo muy en cuenta la prueba de fuego del próximo fin de semana al alinear al equipo en la vuelta de semifinales contra el Schalke. La principal pista de ello fue el anuncio de que Wayne Rooney descansaría entre semana para estar a punto el domingo.

Rio Ferdinand, el capitán, vio el partido con Rooney en el banquillo, esperando que su forma le dé tregua en esta recta final de la temporada para poder ayudar al plantel a defender el liderato durante las tres semanas que restan de competición.

Si el Manchester gana el domingo, será muy difícil -prácticamente imposible- que otro equipo le arrebate el título de Liga. Con 73 puntos, frente a los 70 del Chelsea y los 67 del Arsenal, los "diablos rojos" pueden aún terminar la temporada con un "doblete".

La tempestad asomará en Stamford Bridge si Ancelotti se va con las manos vacías este año, después del gran arsenal de jugadores firmados por Abramovich, cuya última apuesta fue el español Fernando Torres. La prensa británica especula ya con una posible destitución del técnico italiano si al equipo se les escapa la Liga.

"Hemos jugado algunos partidos increíbles", recuerda el capitán "blue", John Terry, que confía en poder sacar a relucir toda la valía del plantel gracias a los "buenos fichajes hechos esta temporada" por el técnico.

Donde ya se da por perdida la campaña es en el Emirates. Incluso el holandés Robin van Persie trataba de estimular esta misma semana a sus compañeros en el Arsenal para trabajar por el triunfo el próximo año.

Antes, los "gunners" se enfrentarán el domingo al Stoke mientras equipos de toda Europa vigilan de cerca a su capitán, Cesc Fábregas, conscientes del interés del jugador por dejar el club inglés.

El equipo de Arsene Wenger precisa derrotar al Stoke y el Manchester y Chelsea empaten, o que los "blues" se impongan a domicilio, para mantener sus opciones de dar la sorpresa y evitar el sexto año consecutivo sin títulos.

Con Arsenal, Chelsea y Manchester seguros de su plaza el próximo año en la Liga de Campeones, Manchester City tiene ante sus ojos la opción de terminar cuarto, una posición con acceso a ese torneo a través de la fase preliminar.

El City está a punto de acabar una temporada gloriosa, con la final de la Copa de Inglaterra al caer. Sin embargo, la posible ausencia del argentino Carlos Tévez podría amargar el sueño de Roberto Mancini.

"Si Carlos no juega contra el Tottenham (partido previo a la final de Copa), es imposible para él jugar en la final. Tiene una opción, pero en este momento, está al 50 por ciento", explicó en rueda de prensa Mancini.

"(Tévez) continúa entrenándose e hizo algo con nosotros (el resto del equipo). Pero, es difícil saber ahora lo que ocurrirá la próxima semana. Tenemos diez días (aún), pero no sé. Esperemos que se recupere", dijo Mancini.

Tottenham y Liverpool, por su parte, siguen luchando, ya con menos esperanza, para la cuarta plaza, pero su actual suma de puntos predice que el único objetivo a su alcance ahora mismo es la Liga Europa.

Los "Spurs", sextos en este momento, se medirán el sábado al Blackpool, y el Liverpool al Fulham. Los demás enfrentamientos de la jornada son el Aston Villa-Wigan, Bolton-Sunderland, Newcastle-Birmingham, West Ham-Blackburn y Wolverhampton-West Brom.