Manizales del alma

Planes familiares, promociones en los hoteles y una exquisita gastronomía conquistarán a los turistas que visiten la que es considerada una de las ciudades más atractivas del Eje Cafetero.

A ocho horas por tierra desde Bogotá se encuentra Manizales, una ciudad universitaria por excelencia, fundada en 1849 por José María Osorio y otros colonos. Aunque  gracias a su feria, que se celebra desde 1955 durante la primera semana de enero, se ha convertido en un importante destino turístico nacional e internacional, también la han hecho famosa la belleza de sus mujeres y  sus paisajes cafeteros.

Ubicada a 2.150 metros de altura, la capital de Caldas ofrece a sus visitantes la posibilidad de disfrutar de unos días de tranquilidad llenos de cultura, buena comida e historia. Entre  sus principales atractivos turísticos están el Palacio de Bellas Artes, el Museo de Historia Natural, el Museo Arqueológico, la Catedral, el Palacio de la Gobernación, el Museo Precolombino, el Fondo Cultural Cafetero, la iglesia de Los Agustinos y la iglesia de la Inmaculada.

Además de recorrer estos lugares, un buen plan, perfecto para quienes quieren vivir emociones extremas, es subir a la Torre al cielo. Una construcción de cinco pisos desde donde se puede saltar en un columpio extremo y darle vuelta a la estructura haciendo piruetas en el aire. Al finalizar, se recomienda tomarse un café o una bebida fría en el bar ubicado en la base de la torre.

Visitar los principales centros comerciales es otro de los planes que no puede faltar. No solamente se encuentran buenos precios y una variedad de productos y artículos, sino que hay casinos y atracciones mecánicas para amenizar la tarde de compras. Los principales centros comerciales son Parque Caldas, Cable Plaza y Fundadores.

La gastronomía es otro de los atractivos de Manizales. Los fríjoles con garra de cerdo, acompañados de arroz, patacones, aguacate, huevo, chorizo y chicharrones son uno de los platos más famosos de la región. Pero para quienes desean un menú un poco más mediterráneo, hay varios restaurantes famosos con un ambiente acogedor, como Santoña, Il Forno, y Vino y Pimienta.

Otro de los programas infaltables es visitar una finca cafetera y conocer de primera mano cómo se cultiva, recoge, trilla y produce este grano. La mayoría de las haciendas tiene puntos de preparación y de degustación para que los visitantes aprendan a hacer y a catar una de las bebidas más representativas y tradicionales de los colombianos.

El Parque de los Nevados y el Mirador de Chipre son otros dos lugares recomendados. El primero es ideal para quienes quieran tener un contacto cercano con la naturaleza y caminar. El segundo es un sitio imperdible, conocido como la fábrica de los atardeceres por ofrecer un paisaje increíble con cada puesta de sol.