ManU, con un pie en Wembley

Con goles de Ryan Giggs y Wayne Rooney los Diablos Rojos lograron una ventaja que parece suficiente para comenzar a pensar en un duelo ante Barcelona o Real Madrid.

De paseo por Gelsenkirchen estuvo ayer el Manchester United, que viajó a Alemania con la idea de sacar un buen resultado en su visita al Schalke 04, en el juego de ida de la semifinal de la Liga de Campeones de Europa, pero regresó a casa con la serie prácticamente definida a su favor.

Los Diablos Rojos fueron mucho más que sus rivales de principio a fin. De hecho, el 2-0 fue poco premio para el equipo inglés, que creó 10 opciones claras de gol y durante el 68% del tiempo dominó la pelota.

Pesó, sin duda, la experiencia de los dirigidos por Sir Álex Ferguson, abonados habituales a las instancias decisivas de las grandes competiciones. Salieron sin complejos a buscar la victoria, sin importar el ímpetu que traían los locales luego de dejar en el camino al campeón defensor, el Inter de Milán.

En la primera mitad el resultado debió favorecer a los visitantes, pero la gran actuación del arquero Manuel Neuer lo impidió. El portero de la selección teutona, recién fichado por el Bayern Munich para la próxima temporada, ahogó el grito de gol de Giggs, Rooney y el mexicano Javier Chicharito Hernández, a quienes les ganó en el mano a mano.

En el complemento la tendencia se mantuvo, con un Manchester volcado al ataque, un Schalke desconcertado, sin conexión entre sus defensas y con hombres más adelantados, como el peruano Jefferson Farfán y los españoles David Jurado y Raúl.

Hasta que a los 67 una genial acción de Rooney, quien filtró un balón en medio de los centrales, le permitió a Giggs marcar el primer gol. Dos minutos después Hernández enfrentó a los zagueros con un sutil toque y dejó a Rooney solo en frente de Neuer, para conseguir el segundo tanto.

Schalke no reaccionó. Más bien fue el Manchester el que pudo aumentar, con Patrice Evra, Hernández y el coreano Park Jun Lee.

Los jugadores locales y hasta sus seguidores se resignaron y aceptaron la superioridad visitante. De hecho, se prevé que el duelo del próximo miércoles en Manchester sea de puro trámite, dada la efectividad de los diablos rojos en el Teatro de los Sueños, en donde no pierden por Liga de Campeones desde 2005.