Martín Palermo: "Ojalá me despida con gol del superclásico"

Boca Juniors y River Plate disputarán este domingo (2:00 p.m., Fox Sports) el clásico argentino, el último del goleador Xeneize que se retirará el 19 de junio.

Silvio Rodríguez, fantástico intérprete cubano, podría poner su voz en la previa de este Superclásico del fútbol argentino. “El tiempo pasa, nos vamos volviendo viejos”, cantó más de una vez. Pero ni cosquillas le había hecho este estribillo a Martín Palermo. Hasta ahora, claro. Hasta su último Boca-River, ese que lo tiene en la historia por sus 20 goles, por aquella inolvidable definición en la Copa Libertadores, hace una década, cuando convirtió después de una rotura en los ligamentos de su rodilla izquierda.

Por su carácter de ídolo. Porque el ‘Titán’, luchador empedernido, es eso, un referente, un emblema de Boca Juniors. Sin embargo, ya le puso fecha de vencimiento a su carrera. ¿Será el 19 de junio, en La Plata, su lugar en el mundo, y ante Gimnasia y Esgrima, el rival de Estudiantes, el club en el cual surgió y del que es un confeso aficionado? ¿O una semana antes, en la Bombonera, ante esos fieles que lo catapultaron al pedestal, frente a Banfield?

En definitiva, por eso es especial este partido para el delantero, máximo goleador de la historia xeneize.

Lo deja claro en Casa Amarilla, el predio donde se entrena Boca, a orillas de Caminito: “Mi retiro está decidido, ya no hay vuelta atrás. Será, entonces, mi último Superclásico. Ojalá me pueda despedir con un gol y que Boca gane. Sería maravilloso, algo soñado. Queremos darle esa alegría a la gente aunque las cosas no hayan salido bien las cosas en varios tramos de este torneo”.

¿Cómo vive esta previa?

Disfrutándola al máximo, viviendo cada minuto con intensidad.

¿Qué Boca-River recuerda, cuáles son esos partidos inolvidables?

Y… hay un montón. El de la Copa Libertadores, cuando volví de la lesión, será inolvidable. Fue muy emocionante. Y muchos otros partidos. Un verano, no recuerdo cuál, en el que le hice tres goles. Siempre me fue bien contra River. Espero que la racha no se detenga hoy.

Hablando de rachas, ¿por qué le costó tanto volver al gol? Recién pudo convertir hace tres fechas.

A veces, a los delanteros, se nos cierra el arco. De todos modos, yo estaba seguro de que el gol iba a llegar en cualquier momento. Por eso no me volvía loco la racha. Sí puedo decir que me saqué un peso muy grande de encima. Sólo quería lo mejor para el equipo. Teníamos que revertir la imagen de la primera mitad del campeonato. Por suerte, en los últimos partidos pudimos ganar. Y eso es importante para llegar de la mejor manera al clásico.

¿Que Boca llegue entonado por un triunfo es un plus, ya que River viene golpeado por una derrota?

A la hora de jugar los clásicos, no importa la posición en la tabla ni los resultados más recientes. Son partidos únicos, diferentes, un campeonato aparte. Entonces, no se puede hablar de favoritismo.

¿Le gustaría dejar a River en la zona de promoción?

No soy de desearle el mal a nadie. Tenemos que preocuparnos más por seguir creciendo en el juego y ganar todo lo que queda de acá al final del torneo en lugar de pensar en cómo le vaya a River. Para mí no significa nada que jueguen la promoción. Quizá sea importante para el hincha. Pero no me gustaría ver a Boca en la misma situación en la próxima temporada.

¿Cómo se le gana a River, cuál es la fórmula?

Hay que hacerles sentir que están en la cancha de Boca. Desde el primer minuto. Hay que salir a atacar, como manda la historia de nuestro club. Por sus urgencias, ellos van a plantear un partido cerrado. Nosotros tenemos que tratar de hacer circular la pelota y no desesperarnos si no podemos hacer un gol rápido.

¿Puede darse el gusto de disfrutar estos últimos partidos?

No pude hacerlo como me hubiera gustado y no porque no haya hecho goles durante tantas fechas. Recién ahora, que las cosas están saliendo mejor, estoy empezando a disfrutar estos momentos. Pero no nos podemos quedar con los últimos partidos, sino pensar en ganar el clásico. De lo contrario, lo bueno que hicimos en estas tres fechas puede quedar opacado.

Habla pausado el goleador. Mide cada palabra. Es esta despedida la que lo obliga a gozar cada minuto. Hasta las entrevistas. Sabe que está en una encrucijada. Colgar los botines no resulta tan fácil para alguien que durante casi dos décadas se dedicó a estar pendiente de la pelota: “Es difícil terminar una carrera que me ha dado tantas alegrías. Pero llega el momento de decir basta, de dejarle el lugar a jóvenes con condiciones”.

¿Le costó decidirlo?

Y… Fueron muchos años de felicidad. El año pasado dudé, pero tenía pendiente jugar un Mundial. Gracias a Dios, Diego (Maradona)  me convocó y hasta me di el gusto de hacer un gol. Me faltó volver con la Copa, que era un sueño.

¿No puede arrepentirse?

No, ya está. Sigo jugando, sigo vigente y los hinchas me van a seguir pidiendo goles. Acá siempre hay que rendir exámenes y me preocupa no poder estar dando respuestas en la cancha. Voy a seguir peleándola, desde adentro o desde afuera, hasta el último día que esté en Boca. Después del 19 de junio no voy a estar más para jugar: ya lo tengo totalmente decidido.

En algún momento se especuló que podría retirarse en Estudiantes. Hasta dicen que lo llamó Juan Sebastián Verón para ofrecerle un lugar.

Yo a la ‘Bruja’ le agradezco infinitamente que me haya abierto las puertas de Estudiantes. Retirarme en esa institución fue algo que siempre me dio vueltas en la cabeza. Allí tengo muchos amigos,  mi familia vive en La Plata, yo soy hincha del club. Pero Sebastián entiende que esta decisión está muy madurada. Mi deseo es dejar el fútbol con la camiseta de Boca, más allá del sentimiento que tengo por el ‘Pincha’. Sólo me quedan seis fechas.

¿Ya pensó cómo va a ser el día después?

No va a ser nada sencillo. A pesar de que hable y me prepare con la psicóloga del club, será complicado. Tendré que hacer el duelo, como cualquier futbolista que deja la actividad. Ojalá no me cueste.

¿Y ya pensó que va a hacer después del 19 de junio?

Veremos. Tengo varios proyectos en mente. Estoy terminando de escribir mi libro y me ofrecieron hacer una película conmigo en la que voy a decidir si soy o no el protagonista. Y después, analizaré si puedo ser entrenador. Pero, ojo, a lo mejor me retiro antes, en la Bombonera. No quiero vivir una situación incómoda en La Plata, ante Gimnasia. Ahí tengo un amigo, Guillermo (Barros Schelotto), que no la está pasando bien por el descenso.

¿Y si Boca tiene cosas en juego?

Eso es otra cosa. De ser así, juego sin importar las consecuencias.

Obviamente, le gustaría dirigir Boca.

¿Y a quién no? Pero, primero, voy a descansar. Fueron muchos años de entrenamientos y concentraciones.

¿Ya pensó quiénes integrarán su cuerpo técnico?

Me gustaría que estén el ‘Flaco’ (Rolando) Schiavi y el ‘Pato’ (Roberto) Abbondanzieri. Ellos fueron de los mejores compañeros y amigos que me dejó el fútbol.

 

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