Messi volvió a marcar la diferencia

Dos golazos del mejor futbolista del mundo le dieron la ventaja a los catalanes. La vuelta será el próximo martes en el Nou Camp. Manchester-Schalke, el martes.

Bastaron dos genialidades del argentino Lionel Messi para que el Barcelona se impusiera 2-0 como visitante sobre el Real Madrid, en el partido de ida de la semifinal de la Liga de Campeones de Europa.

Con los mismos libretos de los dos duelos anteriores, uno por la liga española y otro por la final de la Copa del Rey, merengues y catalanes salieron al campo del Santiago Bernabéu a imponer su estilo. Los blancos a correr, luchar y pelear. Los azulgranas a tocar y atacar.

El partido no fue tan vibrante como el duelo previo entre los entrenadores, pero sí tuvo la intensidad que se esperaba. Los jugadores pelearon a muerte cada pelota y entendieron que había mucho más que tres puntos en disputa. El honor estaba en juego.

Hasta los 75 minutos ninguno de los dos equipos hacía la diferencia. El Madrid porque bajo las órdenes de Mourinho decidió que ante el Barcelona lo que iba a hacer era defenderse, cuidar el cero en su arco. Y los catalanes porque fueron menos ambiciosos que de costumbre, aunque eso sí, siempre fueron para adelante.

Y eso que a los 70 minutos de juego los blancos se quedaron con 10 hombres por la expulsión del portugués Pepe, quien fue con los taches arriba a un choque con Dani Alves. Pudo ser amarilla, pero el árbitro alemán Wolfgang Stark consideró que la falta era para tarjeta roja.

Luego el holandés Ibrahim Afellay le ganó un mano a mano al brasileño Marcelo y tiró el centro al primer palo, en donde la punta del zapato de Lionel Messi, más rápido que Sergio Ramos en el cierre, desvió la pelota y la mandó al fondo del arco de Iker Casillas.

Ahí terminó el partido porque Real Madrid no tenía cómo reaccionar. Primero porque ya sentía el desgaste físico que significa correr detrás del balón durante todo el juego. Segundo porque no lograba apoderarse de la pelota para atacar. Y tercero porque anímicamente no logró reponerse.

Para completar, llegó el segundo, que posiblemente sentenció la serie, pues el Madrid deberá ganar por dos goles en Barcelona para forzar el alargue o clasificar directamente.

Fue una obra maestra, de esas que solamente jugadores como Messi pueden hacer. Hizo una pared corta a 40 metros del arco y luego encaró a tres rivales, los dejó en el camino y ante la salida de Casilla la tocó con la pierna derecha a un costado.

Barcelona es un gran equipo, probablemente uno de los mejores de la historia, pero una vez más quedó claro que quien marca la diferencia en ese equipo es el número 10, así haya otros jugadores destacados como Xavi, quien el miércoles volvió a demostrar su clase, o Carles Puyol, todo un guerrero.

Ganó el Barcelona, lo hizo bien y justamente. Por fin se impuso el fútbol exquisito sobre la táctica y la estrategia, que también tienen su valor. Faltan 90 minutos, pero todo parece indicar que el 28 de mayo en Wembley se repetirá la final de la edición 2009, Manchester-Barcelona.

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