Mindefensa presenta plan de guerra contra las Farc y Bacrim

Se trata de la 'hoja de ruta' del Sector Defensa con la que espera haber acabado con las guerrillas y bandas criminales en 2014.

Este martes el Gobierno presentó la propuesta elaborada por el Ministerio de Defensa sobre la estrategia de guerra que considera eficaz para acabar estructuralmente con las Farc y las bandas criminales a lo largo del territorio nacional.

"Nos planteamos ese propósito, esa meta de que durante estos cuatro años (2010-2014) vamos a trabajar para desarticular estas estructuras, para acabar con esa pesadilla de violencia que hemos sufrido en Colombia", afirmó el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera.

La Política Integral de Seguridad y Defensa para la Prosperidad, refleja los resultados de una serie de reuniones y cruces de información de inteligencia de las diferentes fuerzas que les permiten establecer -gracias al trabajo de campo de los últimos meses- la ubicación, cabecillas, rutas de movilidad y ejes de influencia de las guerrillas y las denominadas bacrim.

"Nuestra determinación en este propósito concreto es acabar con esa violencia y, por supuesto, acabar con esa violencia es acabar con esas estructuras narcoterroristas", subrayó el ministro Rivera.

Según él, en esta etapa final, las fuerzas militares deberán entrar a los territorios de conflicto no para quedarse en la selva, sino en los lugares de asentamiento de la gente, "para poder derrotar a estos grupos violentos y narcoterroristas".

En el país siguen activas las Farc y el Eln, así como siete bandas criminales (bacrim) de origen paramilitar, al servicio de narcotraficantes, creadas tras la disolución de las Autodefensas Unidas de Colombia.

En la nueva política de Defensa se plantea además la aplicación estratégica de la fuerza, con el fin de maximizarla, (que permita acabar estructuralmente con los grupos armados), focalizarla para que tenga la flexibilidad y permita a la tropa un despliegue y repliegue rápido y contundente.

Adicionalmente, se reforzará con equipo de última tecnología el trabajo de inteligencia del Ejército que no sólo estará presente en el comando general sino que se extenderá a las Divisiones, Brigadas y escuadrones móviles. Asimismo, se creará un plan específico de contrainteligencia para detectar y evitar que los delincuentes se filtren en las filas de la Fuerza Pública.

El año pasado, fueron gastados en Defensa y Seguridad algo más de 21,21 billones de pesos, de los cuales el 90% se destinaron a funcionamiento y sólo 10% a inversión en cuatro áreas: movilidad, inteligencia, pie de fuerza y mantenimiento de las capacidades estratégicas.

Según explicó el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, se hará una mejora de la inteligencia en cantidad, calidad y entrenamiento. Se invertirá gran parte del presupuesto para la defensa en equipos que permitan coordinar la información en tiempo real, así como en armamento para el ataque frontal a la subversión.

“Venimos desarrollando una estrategia para enfrentar los retos de hoy, actualizamos las políticas de seguridad que tanto bien le han traído al país y hemos elevado el nivel de ambición, con nuevos énfasis para lograr nuestro propósito superior, que es la erradicación de la violencia y la prosperidad colectiva”, señaló Rivera.

Entre los objetivos planteados en esta hoja de ruta, está el fortalecimiento de la institucionalidad y moral de la tropa. La creación de vínculos de confianza con la ciudadanía en las zonas recuperadas por las autoridades y en las que se registran constantemente confrontaciones armadas.

El logro final será el de liberar a los cerca de 68 municipios colombianos (el 6 por ciento del total) que el actual Gobierno recibió como "zonas rojas", es decir, con presencia o influencia de los grupos armados ilegales.