Ministro de Comercio, de visita clave en Seúl

Esta semana será decisiva en los TLC que Colombia negocia con Turquía y Corea del Sur.

Mientras el TLC con EE.UU. vive horas decisivas en el Congreso de ese país, Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, Industria y Turismo, aterrizará hoy en Seúl. A pesar de que su agenda contempla reuniones con inversionistas y conferencias sobre las bondades de alojar sus capitales en Colombia, su principal tarea será destrabar las negociaciones del TLC que viene negociando desde hace dos años con Corea del Sur.

Un objetivo primordial, pues, según un análisis de Fedesarrollo sobre el impacto que este acuerdo comercial tendría en la economía, se prevé que con él habrá un crecimiento del 0,52% en el PIB nacional y del 0,22% en las exportaciones (al mercado coreano, concretamente, el alza sería del 8,25%).

Cifras que actualmente se encuentran en suspenso, pues los intereses ofensivos de cada equipo negociador (agrícola en el caso coreano; industrial, en el colombiano) pusieron el proceso en el congelador. Para su puesta en marcha será vital la reunión que Díaz-Granados sostendrá con su homólogo Kim Jong Hoom.

“Hay que destacar que las relaciones entre ambos países son muy cordiales, por eso es previsible que se fije una minirronda de negociación para cerrar ambos temas, y otra ronda para darle las puntadas finales al acuerdo. Esto, de cara a la visita oficial del presidente Santos en septiembre próximo”, comenta el analista comercial Hernán González Pardo.

Por otro lado, la firma de este tratado comercial le significaría a Colombia la llegada de nuevas inversiones desde el otro lado del Pacífico. “El grado de inversión ha suscitado mucho entusiasmo entre los inversionistas surcoreanos; concretamente, en el sector de acero, están programados desembolsos por US$500 millones”, agrega el experto.

Paralelamente y a miles de kilómetros de distancia, se inició ayer en Ankara la segunda ronda de negociaciones entre Colombia y Turquía para la firma de un TLC. Ambos países trabajarán en capítulos sensibles como acceso a mercados, reglas de origen y procedimientos aduaneros, además de la protección y promoción recíproca de inversiones.

“Las relaciones binacionales son crecientes, dado que los bienes y servicios turcos son ampliamente demandados por empresas colombianas, que encuentran un precio menor y una mejor calidad que los productos de la Unión Europea”, comenta Yunus Yaman, presidente de la Cámara de Comercio Colombo Turca.

Esta integración fue un pedido expreso del presidente Juan Manuel Santos al Ministerio de Comercio, toda vez que su gobierno busca una mayor compenetración con el grupo de los Civets, el cual integran ambos países. Además, la economía turca creció durante la última década a una tasa promedio del 4,9%. Su mejor comportamiento se dio el año pasado, cuando su PIB creció 8,2% y su inversión en el extranjero ascendió a US$12.743 millones.