Moda joven, ¿para dónde vas?

Los nuevos creadores fueron parte de los grandes protagonistas en la edición de Colombiamoda 2011, que finalizó esta semana. Algunos conocedores hablan de la mejora en las propuestas creativas, pero claman por más apoyo.

Quien ha caminado por Bogotá por la séptima entre calle 45 y 53, quien se ha dado el tiempo de pasear por Vía Primavera en Medellín o por Granada en Cali, quien en una tarde desprevenida un sábado haya entrado a la boutique de Olga Piedrahíta en la Calle del Sol de Bogotá se habrá dado cuenta de que cada vez es más notoria la emergencia de nuevas tiendas y nuevos diseñadores que celebran los vestidos especiales, que alardean de una apuesta por el diseño, por unos zapatos que con sus colores desborden los mandatos uniformadores de las grandes plataformas y unos accesorios y complementos que hacen pensar que por fin la moda joven en Colombia empieza a caminar con pasos propios.

Esa movida tan particular de otros lugares del mundo en donde los jóvenes creen en su talento y se arriesgan a hacer propuestas novedosas y mostrarlas en tiendas parece empezar a cobrar un lugar cada vez más fuerte entre los planes de futuro de nuestra juventud. “Hace algunos años vimos un boom de estudiantes que se decidieron por el  diseño de modas o carreras afines, ese boom ha empezado a decantarse y lentamente vamos notando que las apuestas más serias, solidas y juiciosas han logrado permanecer. Así estamos en un momento muy particular en el que oímos nombres que son sin duda los que están bautizando una nueva generación de la que vamos a hablar de ahora en adelante”, explica Juan Carlos Giraldo, subdirector de la revista Fucsia, una publicación que desde hace muchos años viene haciendo un juicioso trabajo de investigación para descubrir esos talentos que aún no tienen un reconocimiento nacional y que ven muy lejana la posibilidad de poder acceder a una de esas carísimas y excelsas pasarelas en las ferias de moda del país.

“Creo que somos testigos de un futuro muy esperanzador”, dice por su parte Catherine Villota, directora del portal fashionradicalsnews.com y quien ha convertido como trabajo esencial de su portal dar a conocer y visibilizar los nuevos talentos. “Hemos avanzado mucho en materia creativa, vemos que ahora hay muchas propuestas, aunque el mundo de los diseñadores jóvenes aún se vea muy maltratado por la falta de apoyo y de recursos para que una vez reconocidos y expuestos por los medios puedan continuar en su proceso”.

Esta fuerza nueva que palpita en torno a la moda fue uno de los aspectos a celebrar de la feria de Colombiamoda que acaba de finalizar. La pasarela de nuevos creadores de Chocolyne cumplió 10 años y en su desfile retrospectivo dejó en evidencia que muchos de los diseñadores que han ganado ese concurso tienen hoy sus negocios propios y están consolidando sus apuestas. Nombres como los de Isabel Henao, Camilo Álvarez, Juanita Arcila, con su proyecto de zapatos coloridos Perrito Bomba, hacen pensar que apostarle a la moda puede ser a sinónimo de apostarle a un futuro. Por su parte y como es su costumbre, la revista Fucsia reconoció en Carolina Sepúlveda y su colección Láctea —inspirada en la leche y en la que hizo del algodón el mejor material para labrar una moderna belleza campesina— una nueva promesa que puede acompañar a Adriana Santa Cruz, Leal Daccarett, Juliana Correa, de ONA, y esos otros creadores que ellos han descubierto y que hoy en día tejen con nuevos hilos el destino fashionista del país.

Por su parte, la revista Infashion, que lleva también durante tres años apostando a darle un lugar en Colombiamoda al talento joven, se jugó sus cartas por tres marcas, en las que han creído y de cuyo proceso han sido testigos. Así, los nombres de Little Lucía, de Natalia Criado, con sus accesorios que son casi prendas de vestir, la marca Juan, de Gustavo y Viviana Lozano, que por fin se atreve a darle nuevos aires más roqueros y de nuevas siluetas a la moda masculina, y Alado, que hace del arte y de lo teatral una inspiración para crear vestidos femeninos, dieron de qué hablar con sus propuestas. Otras marcas, como La casa de Greta, A New Cross, La Coquito, Sivia Alfonso, Amulette, Estivo, Diez dedos, Binario buscaron también estrategias para estar presentes en la feria.

“Hay mucho talento, pero grandes falencias comerciales; las escuelas de moda fallan, sobre todo en enseñarles cómo apostar por el negocio. Lograr hacer marca es muy difícil y no hay nadie que esté liderando o se esté apersonando de apoyar la moda joven. En la revista podemos visibilizarlos, pero no podemos asistirlos eternamente, eso tiene que trascender a otras instancias, Proexport, Inexmoda o desde otros sectores del Gobierno”, explica por su parte Pilar Luna, directora de la revista Infashion.

El reclamo por más apoyos que ayuden a sustentar estos nuevos procesos en la moda también toca a las universidades y al gremio textilero. “La academia no se ha preocupado por ser, además de plataforma educativa, una plataforma de promoción que sea capaz de hacer alianzas. Los diseñadores padecen de una gran falencia en calidad, ellos se quedan cortos porque no pueden acceder a materiales buenos, y ahí sí podrían los textileros dejar de estar desmembrados de lo que pasa con la moda nacional y hacer apoyos en alianzas en donde todos ganen”, replica Villota.

A pesar de que aún haya muchos nudos en el camino, empieza a haber espacios, importantes diseñadores abren sus tiendas para darles empujoncitos a los que apenas gatean en este mundo competido, concursos como los que han abierto Fucsia e Infashion para la pasarela de Colombiamoda, o el de Latinoamérica Habla, de Inexmoda, son puntadas importantes. Los jóvenes tendrán que afinar sus propuestas, profesionalizarse más y desbordar las quejas con talento, para conquistar un mundo que clama su presencia a gritos.