Multitudinario y emotivo adiós a Seve Ballesteros

Las cenizas de la leyenda del golf europeo fueron depositadas en el jardín de la casa.

Miles de personas, entre ellas grandes figuras del golf europeo, despidieron este miércoles al campeón español Severiano Ballesteros en un emotivo funeral en su localidad natal, Pedreña (norte de España), donde murió el sábado a los 54 años víctima de cáncer.

Su familia, admiradores y personalidades del deporte de todo el mundo y de las instituciones españolas despidieron a la leyenda del golf europeo en un funeral en la pequeña iglesia de San Pedro, y a continuación sus cenizas fueron depositadas en el jardín de su casa, en un acto que fue preparado por él mismo antes de morir.

"Con el peso de tu persona serás eterno", se despidió su sobrino Iván al término del funeral tras unas palabras que desataron los aplausos de cientos de personas que abarrotaban el templo.

"Papá, como ves, Javier, Carmen y yo estamos fuertes como nos pediste", "para nosotros no es un día de despedida: sabemos que estás a nuestro lado y nosotros estaremos siempre contigo: te queremos", se despidió también su hijo Baldomero.

Poco antes de las 6:00 a.m. del miércoles (hora colombiana) sus tres hermanos, sus dos hijos y su hija, portando la urna con sus cenizas, encabezaron el cortejo que partió desde el domicilio familiar hasta la iglesia de la población, que fue precedido por la música de un gaitero ataviado con el traje escocés.

El cortejo, compuesto por cientos de personas, se componía además de el equipo de remo de Pedreña, con los remos en alto, y un grupo de niños vestidos con el uniforme azul marino de la Fundación Seve Ballesteros que portaban cada uno un hierro 3, palo con el que Seve comenzó a jugar de pequeño.

Los cientos de personas que abarrotaban la pequeña iglesia los recibieron con un largo aplauso tras recorrer varios metros flanqueados por una multitud de personas que presenció el funeral en varias pantallas gigantes desde el exterior.

Durante la ceremonia, la urna estuvo depositada ante el altar junto a una pequeña fotografía del golfista, dos palos y una pelota de golf y una rama del magnolio donde poco después se colocarían sus cenizas, en el jardín de su casa.

Tras el oficio, salió portada alternativamente por sus hermanos hasta llegar a su domicilio, donde sus cenizas fueron depositadas en el jardín en presencia de sus familiares y allegados.

A los actos asistieron numerosas personalidades del deporte de todo el mundo, desde el cual se sucedieron los mensajes de condolencias y de elogios a Seve en los últimos días.

Bernard Gallacher, Sam Torrance, Nick Faldo, Colin Montgomerie y José María Olazábal, capitanes europeos de la Ryder Cup, el torneo bianual que enfrenta a Europa y Estados Unidos, estuvieron en Pedreña.

Su página web abrió un espacio para escribir mensajes de pésame.

Ballesteros está considerado el mejor golfista europeo de todos los tiempos.

Ganó cinco torneos del Grand Slam (tres Open británicos y dos Masters estadounidenses) y además se hizo en cinco ocasiones con la Ryder Cup siendo miembro del equipo de Europa (una de ellas como capitán, en 1997).

Sufrió cuatro operaciones cerebrales entre octubre y diciembre de 2008 y en los últimos días se agravó su salud, hasta que el sábado de madrugada murió a causa de una insuficiencia respiratoria.

Como "un ser excepcional en lo deportivo y humanamente extraordinario" lo describió Miguel Angel Revilla, presidente del gobierno regional de Cantabria, que decretó tres días de luto oficial.

"Daba unas clases de moral y de actitud ante la vida que es un ejemplo", elogió.

Divorciado y padre de tres hijos jóvenes, desde su retirada se dedicaba al diseño de campos de golf.

Tras su convalecencia, creó en 2009 la Fundación Ballesteros para recabar fondos de investigación de los tumores cerebrales.

Ese año recibió el Premio Nacional del Deporte, que se añade al Premio Príncipe de Asturias del Deporte con que había sido distinguido en 1989.

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