Murdoch retira oferta para comprar BSkyB

Ni el propio Rupert Murdoch logró calmar las tensas aguas y su imperio mediático, News Corporation, retiró la oferta de compra de la totalidad de las acciones de la plataforma de televisión vía satélite BSkyB, de la cual ya posee el 39%.

La creciente presión de todos los sectores de la sociedad tras el escándalo de las interceptaciones telefónicas realizadas por los periodistas de uno de sus tabloides pudo más que la voluntad de acero del magnate australo-estadounidense, que había llegado a Londres en la mañana del domingo para intentar enderezar el rumbo que había tomado la operación.

La decisión se hizo pública dos horas después de que el primer ministro, David Cameron, anunciara en el Parlamento su respaldo a una moción para pedirle a Murdoch que retirara la oferta presentada por el Partido Laborista y apoyada por los conservadores y liberal-demócratas. “Creíamos que la propuesta de BSkyB por parte de News Corp. beneficiaría a ambas compañías, pero se ha hecho evidente que es demasiado difícil progresar en este clima”, afirmó Chase Carey, vicepresidente del grupo, por medio de un comunicado.

Desde un principio, la licitación fue mal vista por el Partido Laborista, que a través del parlamentario Ed Miliband había manifestado que la compra de BSkyB ayudaría a afianzar el monopolio mediático de Murdoch en el Reino Unido. Después de más de tres décadas de haber entrado en el mercado inglés, Murdoch posee los diarios Times, The Sun y The Sunday Times. Además, tiene los derechos de transmisión de la liga inglesa.

Algunos analistas aseguran que el anuncio tuvo como objetivo rebajar la presión contra él y todo su imperio mediático luego de que se revelara que periodistas de uno de los diarios del conglomerado, News of The World, habían interceptado ilegalmente el teléfono de una niña de 13 años que fue hallada muerta después de permanecer seis meses desaparecida y de familiares de soldados británicos en Afganistán para obtener una primicia. Mientras tanto, la investigación policial continuará para determinar quién ordenó las “escuchas ilegales”.