Niños con futuro

Esta campaña desde 2009 ha beneficiado a más de 1.000 estudiantes de Barranquilla, Montería, Bogotá y Zipaquirá.

En la escuela Carrusel, sede de la institución educativa Santiago Pérez de Zipaquirá, aguardaban Rinrín Renacuajo y Simón el Bobito, acompañados de campesinas y un coro carranguero de niños, con ojos dormilones, bostezando y cansados de esperar, la llegada de una “gente importante” que una semana antes sus profesores habían anunciado.

Esa gente importante, que no son doña Ratona ni la Gata y sus gaticos, sino las consultoras de la empresa de productos de belleza por catálogo Natura y los representantes de la Fundación Dividendos por Colombia, vendría cargada de regalos como papás noeles intelectuales porque, en vez de traer juguetes, sus mochilas estarían llenas de libros para incentivar a los futuros Gabriel García Márquez y Rafael Pombo, autor de la fábula que hoy inspiró a los niños de esta escuela para hacer su obra teatral en esta izada de bandera.          

Después de tanta espera arribaron aquellas personas con más de 200 libros para niños entre los 5 y los 10 años. Los cuadernillos, tipo álbum, lírico y enciclopédico, fueron escogidos por un grupo de expertos consultados por el Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación.

Camilo Rodríguez, coordinador de proyectos de la Fundación Dividendos por Colombia, asegura que “estas cartillas representan distintos niveles en el proceso de aprender a leer y a escribir, por lo tanto hay para distintas edades y cursos. Esto lo hacemos, junto con las secretarías de educación, las cuales seleccionan las instituciones que deben ser reforzadas en la competencia de lenguaje”.  En 2009, las Pruebas Saber ubicaron al 43% de los estudiantes de quinto en un nivel mínimo de desempeño. Esto significa que casi la mitad de los alumnos del país sólo está en capacidad de realizar lecturas cortas y sencillas.

Mientras que la Pobre Viejecita  pasó toda su vida atesorando riquezas, las consultoras de Natura  por cada artículo que vendan de la de línea Creer para Ver, donan recursos para la compra de libros y bibliotecas a escuelas de todo el país. Esta campaña nació en 2009 y ha beneficiado a más de 1.000 niños en colegios de Barranquilla, Montería, Bogotá y Zipaquirá.

En 2010 Natura aportó cerca de $40 millones a proyectos educativos que adelanta la Fundación Dividendos por Colombia (Leer y escribir en la escuela, Primeras letras y Aceleración del aprendizaje). Para Claudia Ramírez, gerente de ventas de Brillo Natura, “un niño educado es un niño con futuro y, por lo tanto, esperamos recaudar en 2011 más de $50 millones para beneficiar a 1.700 estudiantes del país”.

Después de la izada de bandera, cuando los cursos de primaria mostraron obras de teatros, cantos,  bailes y leyeron las cartas que cada uno de los niños escribió para agradecerle a la “gente importante”, se realizó la entrega de las cartillas. Julián Steven Castro, estudiante de tercero de primaria, está convencido de que va a ir a la universidad y que lee para ser inteligente cuando grande. “Yo sí leo. ¿Cierto que si? ”, le pregunta a uno de sus compañeros. “Cuando yo nací, mi mamá me empezó a leer sobre dinosaurios y me sé todos los nombres... Este es el abelisaurus y el otro es tiranosaurio rex... Yo cuando sea grande quiero ser arqueólogo”.

Por medio de la lectura los niños colombianos podrán desarrollar su imaginación, así soñarán con ser doctores, profesores, abogados y arqueólogos, como Julián, y no como Michín, el Gato Bandido, que al final de la historia, escrita por Pombo, recibió su merecido.