No al control de capitales, caída del dolar

Ante la caída del dólar, surgió la propuesta de poner freno a la entrada de inversiones extranjeras. Gobierno y analistas consideran que sería una medida con impacto marginal.

El escenario, tan positivo para muchos, ha puesto a Colombia ante los ojos de los inversionistas del mundo: calificadoras internacionales devolviéndole el grado de inversión, una seguridad fiscal ofrecida por el Gobierno que incentiva a traer más dinero y, junto a ello, una creciente economía que, a pesar de cruzar por una tragedia invernal, tendría la posibilidad de crecer entre un 5% y un 5,5%.

Sin embargo, ese buen escenario, de acuerdo con algunos analistas, también ha sido la causa de la caída en el dólar. Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes, por ejemplo, dejó saber que la tendencia dice que seguirá cayendo y podría llegar a estar por debajo de los $1.700. Así las cosas, se ha dicho que la solución podría ser el control a la llegada de esos capitales externos.

Pero el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, tiene claro que esa no es una decisión que vaya acorde con el crecimiento del país, pues sin aplicarla, Colombia ha sido más eficaz que países que sí lo han hecho, como Brasil. “Nosotros no somos muy afectos a los controles de capitales. En el fondo eso refleja que un gobierno no quiere hacer austeridad fiscal, que quiere seguir gastando, quiere seguir trayendo dólares”, comenta. La fórmula es una política cambiaria activa, con adecuado manejo fiscal y con la posibilidad de mantener recursos (como las utilidades de Ecopetrol) fuera del país.

Y coinciden con él, por ejemplo, Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo, cuando aclara que “la revaluación del peso es un producto de la política comercial de Estados Unidos y del rumbo de la economía global, así que es poco lo que Colombia puede hacer al respecto. Además, el país está en pleno proceso de crecimiento económico y no puede permitirse el lujo de restringir la inversión extranjera. Esta medida tendría un impacto marginal y sus costos serían muy altos”.

Una propuesta que tiene tanto de ancho como de largo y que podría estar en contra de lo que se ha consolidado en materia de atracción de dinero en los últimos años, pues “la medida podría tener un efecto positivo contra el capital especulativo. Sin embargo, hay que decir que el mundo está viviendo una sed de petróleo que fomenta la inversión y el objetivo del Gobierno es atraerla. Por su tradición, no creo que el país aplique restricciones muy fuertes a estos flujos”, detalla Germán Corredor, director del Observatorio Colombiano de Energía de la Universidad Nacional.

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