No cree en Santos

Once Caldas recibirá el miércoles al equipo brasileño por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Así como Dayro Moreno, Diego Arango y Juan Carlos Henao, el barranquillero lo enfrentó hace siete años y le anotó dos veces.

Si de enfrentarlo y vulnerarlo se trata, el más apropiado en Colombia para opinar sobre Santos de Brasil es Arnulfo Valentierra Cuero. El exquisito zurdo nacido en Barranquilla hace 36 años lo ha encarado, vistiendo la camiseta de Once Caldas, en cuatro ocasiones y le ha marcado el mismo número de veces.

Dos desde los 12 pasos en la serie en la que Caldas y Santos disputaron los octavos de final de la Copa Conmebol en 1998. Y dos más, uno de tiro libre venciendo a Julio Sergio, en la serie de cuartos de final de la Copa Libertadores 2004, en la que el equipo de Manizales se consagró campeón.

Casualmente, siete años después de que de la mano suya Caldas derrotara al combo de Deivid, Renato, Diego y Robinho, el destino lo cruzó una vez más con el hoy equipo de Neymar, Ganso y Elano, al que enfrentará este miércoles en Palogrande por el partido de ida de cuartos de final.

Coincidencias, recuerdos y anécdotas que evoca Valentierra, quien junto a Juan Carlos Henao, Dayro Moreno y Diego Arango, es la herencia de un tesoro que el 27 de mayo de 2004 se unió en un solo grito: “Once, campeón de América”.

Como hace siete años Once Caldas enfrentará a Santos en cuartos de final...

Como siempre es un rival muy duro, como todos los equipos brasileños que se respeten. Todos salen a jugar bien al fútbol, tienen futbolistas con mucha capacidad y talento. Los hemos estudiado, ya los conocemos y les vamos a pelear.

¿Llegan con confianza tras la hazaña ante Cruzeiro?

Estamos motivados, pero no confiados. Cada partido es distinto, a medida que se avanza las rondas son más complicadas. Quedamos muy contentos con el resultado contra Cruzeiro, pero eso no quiere decir que vamos a ser campeones. Por ahora estamos trabajando para avanzar a semifinales.

¿No se le pasó por la cabeza quedar afuera de la Copa?

Todo el equipo tenía fe. En Manizales tuvimos muchas opciones, pero no concretamos y ellos fueron sumamente efectivos. Y allá cogimos confianza y pudimos quitarles la clasificación del bolsillo. Fue gratificante.

¿Le genera sentimientos encontrados enfrentar a Santos?

Claro. Cuando supe que era Santos me acordé de todo. En cuatro ocasiones he jugado contra Santos y cuatro veces le he marcado. Y enfrentarlo una vez más me motiva, así no sea titular. Porque en este equipo todos aportan, si no vea al kinesiólogo, que ingresó al campo para quemar algunos minutos en Brasil.

¿Sus números ante este conjunto son un mensaje para Juan Carlos Osorio, para que lo incluya en la alineación titular?

Yo ya le dije (risas). Si voy a jugar, él sabe que voy a aportar mucho al equipo, dándole todo el conocimiento y serenidad. Por casualidad me toparé otra vez con Santos y ojalá pueda convertirme en su “Coco” marcándole un gol más.

¿Qué recuerda de las dos últimas veces que le anotó a este equipo?

El primero fue en Vila Belmiro, a falta de dos minutos para el final. Agarro el balón tras un mal rechazo de un central y trato de buscar a Jeffrey Díaz, pero él me abrió el camino y cuando menos pensé ya estaba frente al arco. Y en Manizales, de tiro libre, uno de los mejores de la Copa y de mi carrera. Antes le había dicho a Samuel Vanegas que fuera al área, que yo se la tiraba. Pero mientras cogía carrera yo dije: “¡Ah!, pateemos”. Y no pensé que fuera entrar y sí. Fue muy significativo.

Y Juan Carlos Henao también fue figura en esa llave...

Claro. Allá fue casi héroe y acá fue importante. Él fue fundamental en todo el torneo. Todos decían “Por dónde se le mete un gol a Henao”.

En 2004, Caldas también sufrió en octavos como la semana pasada en Sete Lagoas, ¿presagio o coincidencia?

Ojalá sea presagio. En esa oportunidad enfrentamos a Barcelona en octavos y pasamos también sufriendo. Jorge Agudelo empató en los últimos minutos y definimos en penaltis. Pero claro, el equipo se fue afianzando y sobre todo nos convencimos de lo que podíamos hacer. Cuando supimos que era Santos, no nos amilanamos. Hoy pasa lo mismo, tenemos la misma convicción y, sobre todo, estamos muy unidos.

¿Los de experiencia como usted ayudan a que así sea?

Sí. Nosotros vivimos esa experiencia y ahora, que no somos titulares todo el tiempo, actuamos como unos motivadores, les hablamos y les explicamos que no es lo mismo el torneo local y éste.

¿Cuál es la diferencia entre Osorio y Luis Fernando Montoya?

El profesor Montoya era un gran motivador y era consciente de lo que teníamos. Antes jugábamos a cuidar el resultado, a defendernos y cualquier pelota que quedaba me la pasaban a mí para buscar una oportunidad con Herly Alcázar, Jorge Agudelo y Díaz. Hoy, con Osorio, somos un equipo ofensivo.

¿Es mejor el plantel actual?

Sin duda alguna. Todos están pasando por momentos excelentes, es un equipo muy joven y nosotros, los experimentados, hacemos un complemento. Hay equipo para tratar de repetir la hazaña de 2004.

¿Era mejor Caldas que São Paulo, Santos y Boca en esa oportunidad?

Los jugadores en ese entonces que estaban en esos equipos marcaban mucho la diferencia y por eso hoy son estrellas en Europa. Cuando jugamos con Santos en Brasil había banderas de Japón por todas partes, todos juraban que Santos era campeón de esa copa. Pero nosotros teníamos muchas ganas, no pensábamos en jugadores sino en números, y éramos once contra once. Con esa mentalidad ganamos.

¿Se puede tener esa mentalidad con la actual crisis económica?

Ha sido duro y no debe ser así. Acá en Colombia ya todos se acostumbraron a que sólo hay plata cuando hay resultados. Por eso, de a poco va apareciendo porque en verdad la necesitamos. Esto es un mensaje no sólo para los dirigentes del Once sino de todo el país. Deben entender que primordial es el jugador.

¿Cuál es la diferencia financiera de antes y la de ahora?

Mucha. En ese entonces nos pagaban a todos de manera cumplida, ahora no. No sé qué pasaría. La diferencia en sueldos es mucha, pero es merecido.