"No voy a vender ninguno de mis diarios"

El magnate de los medios de comunicación, Rupert Murdoch, habló por primera vez del escándalo de las interceptaciones ilegales en el Reino Unido. Lo hizo en un periódico suyo, The Wall Street Journal.

Rupert Murdoch, dueño de News Corporation, la empresa que agrupa a la cadena Fox y varios periódicos en Australia, el Reino Unido y Estados Unidos, decidió romper su silencio. Lo hizo en uno de sus diarios: The Wall Street Journal, que publicó una entrevista en la edición digital en la que justifica el manejo que su empresa le dio al escándalo de interceptación ilegal de teléfonos a personalidades, miembros de la realeza, políticos y víctimas de la violencia en el Reino Unido.

El presidente y director ejecutivo de News Corp. aseguró que su empresa manejó la crisis de las escuchas ilegales “extremadamente bien y sólo se han cometido errores menores”. Murdoch añade que establecerá un comité independiente para “investigar cada acusación de conducta indebida contra su empresa”.

El empresario, el 13º más poderoso según la revista Forbes, dijo que el cierre del periódico News of the World “no es nada que pueda ser recuperado. Tenemos una reputación de grandes emprendimientos en este país y así seguirá siendo”.

Murdoch defendió las acciones de su hijo James, vicepresidente de operaciones de News Corp. y director de la cadena inglesa satelital BSkyB. “Pienso que actuó lo más rápido que pudo, en el momento en que pudo hacerlo”, dijo Murdoch de su hijo, al tiempo que negó que esté pensando en vender algunos de sus diarios. “Esto es pura basura, pura y total basura, considérenlo el desmentido más fuerte que puedan considerar: no voy a vender ninguno de mis diarios”.

Al parlamento

El empresario, de 80 hijos, y su hijo, James, presentarán declaración el próximo martes ante una comisión parlamentaria británica, que condujo a la detención de otro ex responsable de la redacción del News of the World.

La Comisión de Cultura, Medios de Comunicación y Deportes de la Cámara de Representantes los citó formalmente a comparecer, después de que ambos rechazaran por escrito una primera invitación alegando, sin precisar razón alguna, no estar disponibles en la fecha indicada. Los dos hombres podían haber enfrentado, al menos en teoría, una multa o incluso una pena de prisión si no acataban la citación.

Investigaciones en EE.UU.

Pero el escándalo sigue creciendo y traspasa las fronteras. El FBI informó que abrió una investigación para determinar si News Corporation cometió alguna actividad ilegal en Estados Unidos. “Somos conscientes de las acusaciones y el FBI comenzó una investigación para estudiarlas”, confirmó hoy a Efe una portavoz de esa agencia estadounidense en Nueva York, que no quiso especificar si las pesquisas buscan determinar si periódicos de ese grupo de comunicación interceptaron llamadas telefónicas de víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU.

La presión por investigar las prácticas de los medios de News Corporation en este país creció esta semana cuando el influyente senador demócrata de Virginia Occidental, Jay Rockefeller, realizó una comparecencia pública.

Rockefeller instó a las autoridades estadounidenses a investigar a la compañía para “asegurar que no se ha violado la intimidad de ciudadanos estadounidenses”. A la petición del senador se unió el congresista republicano Peter King, quien pidió en una carta al FBI que se investigue si la empresa del magnate australiano Rupert Murdoch escuchó ilegalmente los buzones de voz de las víctimas del 11-S.

“De acuerdo con informes recientes, periodistas que trabajaban para News of the World solicitaron a un policía de Nueva York el acceso a los archivos telefónicos de las víctimas del 11-S”, aseguró el legislador en la misiva. King afirmó que quienes ejercían ese “periodismo amarillo” trataron de violar la privacidad de quienes sufrieron los ataques terroristas a través de “sobornos” y “escuchas no autorizadas”.