Nuevo rostro de Dallas

Después de un complejo trasplante, Dallas Wiens, un texano de 25 años, vuelve a tener facciones en su cara. Esta es la historia de su trágico accidente, inesperada recuperación y asombrosos resultados.

El 13 de noviembre de 2008, Dallas Wiens pintaba una iglesia cuando la estructura donde estaba subido se movió inesperadamente y su cara entró en contacto con uno de los gruesos cables eléctricos de la zona. Wiens, con apenas 25 años perdió todo su rostro por quemaduras de tercer grado. Después de una semana crítica y varios meses de recuperación, Wiens sobrevivió al accidente. Como recuerdo, su piel contaba con una enorme cicatriz. De lo que era su rostro, le quedó algo de su mentón y dos dientes.

Su vida había cambiado. Ya no podía ver, oler ni sentir. Por más de dos años, fue verdaderamente un hombre sin rostro. Weins aseguró que su experiencia lo había hecho una mejor persona y que podría vivir así si no fuera por su hija de tres años, Scarlett. “No puedo sentir sus besos y tampoco besarla de vuelta. Tengo que hacer ‘click’ con mi lengua para simular en beso”, contó Weins a finales del año pasado a la cadena de televisión abc. Fue este hecho el que lo hizo buscar un trasplante de cara, el primero de esta magnitud realizado en Estados Unidos.

Buscó la ayuda del equipo del doctor Bohdan Pomahac, director del Centro para quemados del Hospital Brigham and Woman's  en Boston. El grupo de médicos dirigido por Pomahac  había realizado un trasplante parcial de cara en 2005 a James Maki, una mujer que había caído de frente en la carrilera del tren. El caso de Wiens era mucho más complejo. “Tenía dudas de que fuera posible realizarle un trasplante de este tipo a Wiens, no sabía si el daño era ya demasiado irreversible”, aseguró Pomahac luego del trasplante.

La operación finalmente se llevó a cabo durante el mes de marzo de este año satisfactoriamente. Fue financiada por el ejército estadounidense que quería aprender del procedimiento para casos de soldados heridos en guerra. Aunque la noticia dio la vuelta al mundo sus resultados habían sido hasta ahora desconocidos.

Después de dos meses por fin salió a la luz el nuevo rostro de Wiens, quien ya recuperó todo su pelo, tiene una nueva nariz, labios y boca. El paciente y todo su equipo médico aseguran estar supremamente contentos con el resultado ya que el joven texano ha recuperado progresivamente su sentido del olfato y la sensibilidad de su piel.

“Me estoy adaptando a mi nuevo rostro muy rápido. A medida que el tiempo ha ido pasando, he podido volver a oler de nuevo y a respirar a través de la nariz. Cada paso en el camino ha sido increíble”, declaró Wiens.