Nuevo temblor de 6,4 sacude a Japón

Según se informó, no hubo daños materiales.

Un nueva réplica, esta vez de una magnitud de 6,4, del devastador sismo del pasado 11 de marzo, se produjo la mañana de este martes al este de Tokio y fue sentida con fuerza en la capital japonesa, donde los edificios temblaron.

No se lanzó ninguna alerta de tsunami y no se ha informado de daños materiales, según los medios de comunicación.  Según el Servicio de Geofísica estadounidense (USGS), el sismo de magnitud 6,4 se produjo a las 08H08 locales (23H08 GMT del lunes), y su hipocentro fue situado bajo el Océano Pacífico, a 13 km de profundidad, o sea relativamente cerca de la superficie.

El sismo se produjo a 77 km de la capital japonesa, que es el núcleo de una megalópolis de 35 millones de habitantes, precisó el instituto. Un expertos entrevistado por la televisión pública NHK dijo que era una réplica del terremoto de magnitud 9 que devastó el noreste de Japón hace un mes, sismo que fue seguido de un tsunami gigante.

Tras la réplica de este martes, como es habitual en estos casos, los trenes subterráneos de la zona de Tokio se detuvieron de inmediato, así como el servicio de trenes de alta velocidad Shinkansen hacia el norte y el centro de la isla principal de Honshu.

Las pistas del aeropuerto internacional de Narita (región de Tokio) fueron cerradas momentanemente, mientras se las inspeccionaba. La accidentada planta nuclear en Fukushima, por su parte, no sufrió daños, según los informaciones preliminares del operador Tokyo Electric Power (TEPCO). "No hubo corte de corriente ni ningún otro problema debido a este terremoto, hasta ahora", indicó.

TEPCO señaló sin embargo que un incendio estalló en la planta antes del terremoto, sin afectar a los reactores, y que fue extinguido rápidamente. Esta instalación nuclear fue seriamente dañado por el fuerte terremoto de magnitud 9 del 11 de marzo, y por el tsunami gigante que siguió, que averiaron los sistemas de refrigeración de los reactores.

La gravedad del accidente de la central fue aumentada este martes al nivel máximo de 7 en la escala internacional de eventos nucleares (INES), lo que lo pone al nivel de la catástrofe de Chernobyl (Ucrania, 1986). El lunes, otra réplica de una magnitud de 6,6 sacudió el noreste de Japón, provocando deslizamientos de tierra que sepultaron varias casas y dejando tres muertos, informó la agencia Jiji.

En ambas réplicas, el lunes y el martes, el sistema japonés de alerta temprana funcionó, advirtiendo a través de teléfonos móviles y televisores sobre el terremoto que venía. En la capital, sin embargo, la alerta sonó uno o dos segundos antes de que el temblor se sintiera.

Japón, que está situado en la confluencia de cuatro placas tectónicas, registra cada año un poco más del 20% de los terremotos más importantes que se registra en el planeta. El sismo del 11 de marzo fue histórico pues fue el más grave desde que hay registros en el territorio japonés y, debido al tsunami, fue el peor acontecimiento desde la Segunda Guerra Mundial, con un balance aún provisional de casi 28.000 muertos y desaparecido.