Nuevo tren de alta velocidad en China

Cinco horas empleará para recorrer los 1.318 kilómetros de distancia entre Pekín y Shanghái.

La inauguración del tren de alta velocidad entre Pekín y Shanghái, la apertura del puente sobre el mar más largo del mundo y otros grandes fastos marcarán esta semana el 90º aniversario del Partido Comunista de China (PCCh), la formación que gobierna la segunda economía mundial desde hace 61 años.

Fundado el 1 de julio de 1921 en la concesión francesa de Shanghái, en una reunión clandestina para burlar la persecución del Partido Nacionalista Kuomintang, el PCCh ha preparado además grandes eventos de masas en ciudades como Pekín, o grandes superproducciones cinematográficas que estos días invaden los cines, contando los primeros pasos del nonagenario partido.

Aunque no sea una cifra especialmente redonda para los occidentales, en la cultura tradicional china el número nueve se asocia a la eternidad, por lo que las celebraciones tienen un alto perfil, mayor que en aniversarios anteriores.

El régimen chino, analizan estos días los expertos, también ha querido utilizar la fecha como pretexto para subrayar públicamente los logros del sistema, en un año difícil para Pekín en el contexto internacional.

Al aumento de las críticas exteriores a la situación de los derechos humanos, que arreció especialmente durante los meses de detención irregular del disidente Ai Weiwei, se unieron las revoluciones árabes, que Pekín temió que se contagiaran al país en marzo, cuando hubo llamadas en China a importar ese movimiento.

También hay que tener en cuenta que los actuales líderes chinos (entre ellos el presidente Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao) se encuentran en la recta final de sus carreras, ya que traspasan el poder en 2013, y quieren aprovechar el aniversario para recordar sus logros y afianzar su imagen de cara a la posteridad.

En la víspera del aniversario, el Gobierno chino, que gusta de mostrar su poder con grandes obras de infraestructura, inaugura dos proyectos clave para su economía, especialmente de transportes.

El primero de estos proyectos es el largamente esperado tren de alta velocidad entre Pekín y Shanghái, que unirá en un trayecto de cinco horas a las dos principales ciudades de China, en trenes que circularán a 350 kilómetros por hora.

La segunda obra cuya inauguración coincide con el aniversario es la del puente Haiwan, en la bahía de Qingdao (costa este de China), que con 42,5 kilómetros de longitud será el puente más largo del mundo sobre el mar y facilitará el transporte por carretera en una de las provincias más pobladas y desarrolladas del país.

Hay varios puentes más largos sobre tierra en el mundo, pero los tres primeros también se encuentran en China, y el mayor de ellos será, precisamente, un tramo elevado del tren de alta velocidad Pekín y Shanghái de 164,8 kilómetros de longitud.

También es posible, pero todavía no está confirmado, que China aproveche el 1 de julio para probar en aguas abiertas el primer portaaviones de su Armada, tras más de medio siglo proyectando esta incorporación para aumentar el prestigio del ejército más numeroso del mundo.

Hasta ahora, las informaciones sobre este barco han aparecido con cuentagotas en la prensa oficial, aunque se sabe que se trata de un navío que comenzó a construir la Unión Soviética hace 25 años, que con la caída de aquel régimen pasó a manos ucranianas y posteriormente fue vendido sin completar a China.

El aniversario viene acompañado, además, de una campaña propagandística con la que el régimen intenta demostrar la validez de su sistema político, pese a las críticas internacionales a su autoritarismo.

La campaña ha incluido la producción de casi una treintena de películas contando la historia del PCCh y que invaden estos meses las carteleras de los cines chinos, y que obligó a retrasar estrenos más comerciales de Hollywood.

El principal exponente de estas películas "patrióticas" es la cinta "La Fundación de un Partido", una película coral en la que participan un centenar de los más famosos actores del país, con cameos de celebridades como Andy Lau, Chow Yun-fat o John Woo.

La película es similar en este sentido a "La Fundación de una República", estrenada en 2009 para celebrar entonces los 60 años de régimen comunista: los directores son los mismos que en aquella ocasión (Huang Jianxin y Han Sanping) y aquella también se llevó a todos los cines locales para "concienciar".