Obama recuerda a los muertos en accidente petrolero en el Golfo

Hace un año se incendió y hundió una plataforma de perforación petrolera en el Golf de México causando un gran desastre ecológico.

El presidente Barack Obama recordó a los once trabajadores muertos cuando, hace un año, se incendió y hundió una plataforma de perforación petrolera en el Golfo de México en el inicio del peor desastre ecológico en la historia de EEUU.

“Hace un año el estallido de la plataforma Deepwater Horizon causó la muerte de once hombres y el derrame de unos 4,9 millones de barriles de petróleo crudo en el Golfo”, señaló Obama en una declaración distribuida por la Casa Blanca.

“Ese acontecimiento catastrófico afectó la vida de millones de personas, desde los pescadores locales a los restaurantes y hoteles y otras empresas pequeñas en toda la región”, añadió.

Obama recordó que en la respuesta al desastre llegaron a trabajar más de 48.000 personas para la contención del vertido, la protección de áreas costeras y su fauna, y la limpieza de las zonas contaminadas.

“Si bien hemos logrado progresos significativos, la tarea no se ha completado”, añadió el presidente.

Obama dijo que el gobierno federal y las autoridades estatales y locales “siguen demandando a BP y a otras partes responsables que rindan cuentas y compensen por los daños que han hecho y las pérdidas que causaron”.
 
Asimismo las autoridades examinan todavía los productos del mar destinados al consumo humano “para asegurarse de su buena condición”, al tiempo que “se aplican reformas en la producción petrolera mar adentro para que podamos desarrollar con seguridad nuestros recursos energéticos”.
 
“Los acontecimientos que ocurrieron el 20 de abril de 2010 y el derrame que los siguió muestran el vínculo crítico entre el ambiente y la salud económica del Golfo”, apuntó Obama.

La catástrofe representó una moratoria en las perforaciones petroleras en el Golfo, que terminó el pasado octubre con la promesa del Gobierno de que la industria había aprendido la lección y de que los vagos mecanismos de regulación que contribuyeron al accidente habían sido reemplazados por otros mucho más firmes.

Desde entonces, se han concedido diez permisos a compañías denominadas aptas para perforar en aguas profundas tras un estricto proceso de revisión, según la Oficina de Gestión y Regulación del Océano de EE.UU. (BOEMRE, por sus siglas en inglés).