Oposición bielorrusa niega participación en el atentado a metro de Minsk

Creen que los autores de la bomba quieren agudizar el aislamiento del país.

La oposición democrática de Bielorrusia negó su implicación en el atentado terrorista con bomba perpetrado el lunes en el metro de Minsk, en el que murieron 12 personas y más de 150 resultaron heridas.

"La oposición no utiliza métodos radicales. Esto no es habitual en Bielorrusia", aseguró el veterano líder opositor Alexandr Milinkévich a la emisora de radio rusa "Eco de Moscú".

Milinkévich cree que los autores del atentado pueden ser grupos que quieren desestabilizar el país o agudizar su aislamiento y alejamiento de la Unión Europea (UE) o reducir la influencia de la oposición.

El opositor no descarta que el atentado sirva para reforzar el poder del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, considerado el último dictador de Europa.

El economista Yaroslav Romanchuk, candidato a la presidencia bielorrusa en los controvertidos comicios de diciembre pasado en los resultó reelegido Lukashenko, también puso en duda la implicación opositora.

"Es un precio demasiado alto a pagar sólo para obtener réditos para una plataforma política", declaró a Efe en conversación telefónica.

Romanchuk llamó a las autoridades a conducir una investigación "transparente" que no deje lugar a las dudas sobre la autoría del atentado, sea obra de grupos terroristas o estructuras estatales.

"Fue como una ducha fría. Yo iba en el siguiente tren y cuando pasé por el andén de la estación donde tuvo lugar la explosión pensé que estaba en Israel o Rusia. Era algo irreal. En Bielorrusia no pasan esas cosas", comentó.

El opositor cree que el atentado puede ser una buena oportunidad para abrir un diálogo entre el poder, la oposición y la sociedad, con el fin de "retomar el camino de la estabilidad y la concordia nacional".

Varias personas fueron detenidas hoy como sospechosos del atentado, según Andréi Shved, fiscal adjunto y jefe del equipo especial que investiga la explosión ocurrida en hora punta en la céntrica estación "Oktiábrskaya".

Shved descartó que la explosión hubiera sido causada por un "terrorista suicida" y subrayó que la potencia de la bomba era equivalente a no menos de 3 kilos de trilita.

"Es la primera vez que nos topamos con tal fenómeno terrorista. Con casi toda probabilidad se trató de un artefacto activado por radio. La bomba llevaba metralla, como bolas de acero, trozos de metal y clavos", apuntó.

El 1 de marzo comenzaron los juicios contra 42 de los participantes en los disturbios que estallaron tras el cierre de los colegios en los comicios presidenciales del 19 diciembre pasado y que desembocaron en enfrentamientos entre opositores y la policía.

"No descarto que nos hayan podido traer este 'regalo' del exterior. Pero tenemos que mirar adentro. Los culpables deben ser encontrados", aseguró el presidente Bielorrusia tras visitar ayer mismo el lugar del atentado.

El líder bielorruso, quien gobierna su país desde 1994, llamó a desenmascarar a quién le conviene "tirar por tierra la tranquilidad y estabilidad del país".