Optimismo por partícula de Dios

Las primeras pistas de la existencia del bosón de Higgs o “partícula de Dios”, como la bautizó el premio Nobel Leon Lederman, ya podrían estar en manos de los científicos que trabajan en el Gran Colisionador de Hadrones de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern).

En una conferencia de prensa el pasado viernes, los investigadores anunciaron que contaban con una inusual cantidad de datos provenientes de los detectores de partículas y que podrían corresponder a la elusiva partícula.

“No podemos asegurar nada todavía, pero sin duda es algo intrigante”, apuntó Fabiola Gianotti, vocera del grupo que trabaja con el detector bautizado como Atlas, “la pista completa la tendremos en la medida en que consigamos nuevos datos y los combinemos”.

Guido Tonelli, vocero del grupo que controla el detecto CMS, compartió la opinión de su colega y para evitar un exagerado optimismo entre quienes siguen de cerca los avances del que es considerado el gran experimento del siglo, añadió que podrían ser simples fluctuaciones estadísticas.

El bosón de Higgs fue planteado a nivel teórico en 1964 por el físico Peter Higgs de la Universidad de Edimburgo, como una de las piezas fundamentales del universo. De confirmarse su existencia, los científicos se acercarían un poco más a la comprensión del origen del universo.

Por lo pronto, en la caverna construida a 100 metros de profundidad en la frontera franco-suiza, y donde se construyó una colosal máquina de 6 mil millones de dólares, las partículas subatómicas seguirán girando y estrellándose para abrir ventanas a nuevos conocimientos.