OTAN dice que el alto el fuego libio debe ser verificable y traer reformas

Además de estar acompañado del inicio de un proceso de reformas políticas.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, afirmó que un alto el fuego en Libia debe ser "creíble" y "verificable", además de estar acompañado del inicio de un proceso de reformas políticas que responda a las demandas del pueblo libio.

"Debe haber un cese completo de la violencia y de todos los ataques y abusos sobre los civiles", señaló Rasmussen en una rueda de prensa, en la que dijo que, mientras tanto, la Alianza mantendrá sus operaciones para proteger a la población.

"El tempo de nuestras operaciones estará determinado por este claro objetivo de proteger a los civiles de cualquier ataque", señaló el secretario general aliado tras ser preguntado por si la organización tiene previsto reducir sus ataques mientras la Unión Africana (UA) negocia con las partes el fin de la violencia.

Por ahora, explicó, la OTAN no ha recibido ninguna solicitud por parte de la UA en relación con el posible alto el fuego.

Rasmussen agradeció las gestiones de la organización africana y recalcó que "no puede haber una solución puramente militar" a la crisis libia.

El secretario general hizo especial hincapié en su comparecencia ante la prensa en la necesidad de que el fin de las hostilidades sea "verificable" e "incluya una protección eficaz" de los civiles.

Recordó que el régimen de Muamar el Gadafi ya ha anunciado desde el inicio del conflicto varios alto el fuego que no fueron respetados.

Rasmussen dejó claro que cualquier solución negociada "debe favorecer un proceso político para implementar las reformas políticas necesarias y satisfacer los deseos legítimos de la población libia", añadió Rasmussen.

No se refirió explícitamente a si la OTAN aceptaría la continuidad de Gadafi en el poder, pero censuró al dictador libio por sus bombardeos contra ciudades y su estrategia consistente en esconder tanques y equipos militares cerca de escuelas y mezquitas para esquivar las acciones aliadas.

"Es totalmente irresponsable", señaló Rasmussen, que se mostró especialmente preocupado por la situación humanitaria en las ciudades de Misrata y Ajdabiya, donde Gadafi ataca a los rebeldes con dureza.

Descartó que la OTAN quiera liderar una misión internacional para garantizar la entrada de ayuda en esas localidades, algo que animó a hacer a la Unión Europea (UE), que prepara un operativo con ese fin.