OTAN, preocupada por la seguridad del arsenal atómico paquistaní

Las declaraciones del secretario de la OTAN parten del ataque registrado este lunes contra una importante base militar de Pakistán.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, admitió en Kabul que la seguridad del arsenal atómico de Pakistán es "motivo de preocupación".

"La información de inteligencia con la que cuento me hace sentir confiado en que el arsenal nuclear de Pakistán está seguro y bien protegido pero por supuesto que se trata de un motivo de preocupación", afirmó Rasmussen rueda de prensa.

"Seguimos la situación muy de cerca", precisó el secretario general de la OTAN, al ser preguntado sobre si el ataque de ayer contra una importante base militar de la ciudad paquistaní de Karachi -parte de cuyas instalaciones estuvieron durante 17 horas bajo control de un comando talibán-, plantea incógnitas sobre las medidas de seguridad que rodean al arsenal atómico de Pakistán.

Rasmussen hizo estas declaraciones al comparecer ante los periodistas en compañía del presidente afgano, Hamid Karzai, tras una entrevista en la que ambos pasaron revista a la situación en Afganistán a dos meses vista de que en julio se inicie la retirada progresiva de las fuerzas de EEUU para que el Ejército afgano empiece a asumir la seguridad en algunas parcelas del país.

"Mi mensaje para los enemigos de Afganistán es claro. Si continúan por el camino de la violencia, no encontrarán ninguna victoria, sólo derrota", dijo Rasmussen, quien pidió a los talibanes que corten sus "vínculos con Al Qaeda y otras redes terroristas", renuncien a la violencia y cumplan con la constitución afgana.

En ese sentido, Karzai se dirigió por su parte a quienes luchan junto a los talibanes, y les garantizó que el pueblo afgano les dará la oportunidad de "volver a sus casas y participar en la estabilidad y la pacífica reconstrucción" de Afganistán.

La visita de Rasmussen a Kabul no ha frenado la espiral de violencia que registra desde que los talibanes lanzaran a principios de su ofensiva de primavera, bautizada con el nombre de "Bader" y que a largo de la jornada se cobró nuevas víctimas mortales.

Once trabajadores murieron y 27 fueron heridos al estallar hoy una bomba al paso del camión en el que viajaban en la provincia de Kandahar, en el sur afgano, informaron a Efe fuentes hospitalarias.

Las víctimas se dirigían a su trabajo como limpiadores de carreteras del distrito de Panjwayeem cuando se produjo la explosión, explicó el director del hospital provincial, Qayoum Pakhla, contactado por teléfono desde Kabul.

La explosión se produjo poco después de que tres niños murieran al detonar accidentalmente un artefacto explosivo en la localidad de Kart-e-Noor Khuda, en la norteña provincia de Bulkh, informó el portavoz de la policía provincial, Sher Mohamad Durani.

La fuente precisó que otro menor resultó herido y que la deflagración se produjo cuando los niños jugaban con el artefacto explosivo, que poco antes habían encontrado abandonado en el suelo.

Cinco talibanes resultaron muertos por bombardeos de la OTAN en el este de Afganistán, informó esta tarde la agencia local AIP, que cita portavoces oficiales.

De acuerdo con las fuentes, los bombardeos se produjeron en las localidades de Ardar Qala y Sorki, en la provincia de Ghazni, que cuenta con una fuerte presencia de los insurgentes.

En otro incidente armado, dos civiles que viajaban en un rickshaw (vehiculo de transporte de tres ruedas) murieron por la explosión de una mina en el distrito de Almar, en la provincia de Faryab, en el norte del país.
 

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