Ouattara investigará masacre

De acuerdo con la Cruz Roja, 800 civiles fueron asesinados el martes pasado en Duekoue.

A pesar de que Abiyán, la capital económica de Costa de Marfil, vive una especie de tensa calma tras varios días de combates entre las fuerzas leales al presidente electo, Alassane Ouattara, y los seguidores del mandatario saliente, Laurent Gbagbo, por el poder, aumenta la polémica generada por la revelación de una masacre en la localidad de Duekoue, perpetrada el pasado martes 29 de marzo.


Aunque todavía se desconocen los pormenores de la matanza y la cifra de muertos oscila dependiendo de la fuente —el Comité Internacional de Cruz Roja dice que son 800, la ONU que son 300 y la ONG Cáritas en 1.000—, Ouattara se comprometió con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a investigar los acontecimientos.


Así lo indicó el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, quien señaló que “aunque el presidente electo Ouattara negó que sus fuerzas hayan estado involucradas, dijo que iniciará una investigación y que también dará la bienvenida a una investigación internacional sobre ese asunto”, con la intención de determinar la autoría y, en caso procedente, la detención y el procesamiento de los responsables.


Por otro lado, la Misión de Naciones Unidas en Costa de Marfil (Onuci) indicó que les cedió el control del aeropuerto Internacional Félix Houphouet-Boigny de Abiyán a los soldados franceses de la ‘Operación Licorne’ con el propósito de que ayuden a evacuar a los extranjeros del país. De acuerdo con el capitán Frederic Daguillon, hay ya 1.653 personas que esperan, confinadas en la base militar de Port-Bouët, una alternativa para salir de Costa de Marfil.


Luego de siete días de ofensiva de las fuerzas fieles al presidente electo, en los que han logrado confinar al obstinado mandatario saliente en el palacio presidencial, su futuro sigue siendo incierto. Mientras la ONU, la Unión Europea, la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental han vuelto a presionar la salida de Gbagbo, éste se niega a rendirse.