Pablo Armero: "Será difícil que nos ganen"

El lateral de la selección de Colombia dice que si se sigue trabajando como hasta ahora, es factible llegar hasta la final de la Copa América.

Ese futbolista al que le brilla la sonrisa blanca en su rostro de ébano es el hombre que divierte a la selección. Chistoso, siempre listo para una broma de buen gusto y con el aporte de la salsa para que la música no se pierda en la concentración, Pablo Armero es importante fuera de los límites del campo de juego. Pero también lo es dentro de él. Casi se ha transformado en un jugador clave en la selección de Hernán Darío Gómez. Con la camiseta 7 en la espalda, ese número que también se resalta en su nuca producto del utilero estilista Amaral, es una salida permanente de Colombia. Por la izquierda, sus proyecciones son tan picantes que generan el desequilibrio propio de un delantero. Quedó claro el domingo, cuando a toda velocidad se metió en el área, fue derribado y generó la jugada del penalti que Radamel Falcao García canjeó por gol y la clasificación a cuartos de final de la Copa América.

Con 24 años, este jugador surgido en América de Cali, campeón con los Diablos Rojos hace tres temporadas, es una de las cartas fuertes del Bolillo y uno de los futbolistas que más seducción provocan en los clubes europeos. Tras pasar por Palmeiras de Brasil, fichó para Udinese. Sin embargo, ya está en los planes del Barcelona y el Liverpool. Claro que el crédito de Tumaco tiene su rapada cabeza puesta en este torneo y no en su futuro, que por el momento está afirmado en el Calcio italiano.

¿Esperaban terminar tan sólidos en esta primera ronda?

Nosotros somos una selección que quiere realzar su nombre en el país y que es muy importante para todos los que nacimos allá. Lo que más queremos es darles una alegría a los colombianos. Nos propusimos, entonces, llegar lo más lejos posible. Y gracias a Dios estos partidos nos han dejado contentos y satisfechos con el deber cumplido. No se puede hablar de sorpresa cuando se busca un objetivo con la seriedad que lo hicimos.

¿Cómo hacen para frenar la ilusión de 46 millones de colombianos que están enloquecidos con esta clasificación a los cuartos de final de la Copa América?

Es que la idea es no frenarla. Nuestro objetivo era que los colombianos volvieran a tomar esa confianza en la selección y que de una vez por todas estuvieran contentos con nosotros. Los buenos resultados han logrado que se recupere esa convicción y que la gente hoy esté tranquila. Ahora, esperamos seguir así. No va a ser fácil. Ahora viene la instancia más difícil. Pero sabemos que con el apoyo de toda la afición, vamos a poder jugar con todas nuestras fuerzas.

¿Ahora empieza la Copa, en esta segunda etapa en la cual se juega a ganar o morir?

Sí, es lo más difícil. Estos partidos van a ser los más duros de la competición. Nosotros somos conscientes de que no podemos dar ventajas. Gracias a Dios lo tenemos bien claro y han llegado los goles. Ojalá para que nunca se vayan.

¿Se da cuenta de que usted y Camilo Zúñiga han rescatado el espíritu de los viejos laterales que están en extinción?

Con el esquema y el trabajo que da el profe, además de la confianza que nos ha brindado en cada uno de los entrenos, da para pasar al ataque y defender bien.

Son colombianos, pero parecen brasileños…

Ja, ja… Tanto Zúñiga como yo somos unos laterales que hemos tratado de darle salida y sorpresa a la selección y un fútbol muy alegre. Y esperemos que sigamos así, trabajando con mucha humildad. Y como el grupo está bien, los laterales, también.

¿Cuál es el secreto para mantener el arco en cero?

El sacrificio colectivo. Cuando todos estamos bien, se defiende y se ataca de buena manera. Además, Neco Martínez está pasando por un buen momento. Ahora, no podemos relajarnos. Hay que seguir concentrados en la marca para no recibir goles.

La experiencia de jugar en Italia, en un fútbol que se cierra bien atrás, ¿también es importante?

Sí, pero todo depende del trabajo de los once. Y gracias a Dios aquí tenemos muy buenos jugadores. Este es uno de los mejores equipos que he integrado.

Una de las claves, además, es que este grupo se conoce desde hace tiempo, ¿no?

El grupo, el colectivo, el trabajo que está haciendo el profe… Porque Bolillo siempre te da claves para progresar en lo que uno sabe hacer. Él sabe que Zúñiga es muy rápido por la derecha, que yo tengo las mismas virtudes, entonces, uno hace todo lo posible para explotarlas al máximo.

Además, se les destapó el arco…

Sí, por suerte. Y Falcao es un jugador que venía buscando el gol hace rato. Es muy importante para nosotros y para él que haya podido convertir.

¿Es una tentación para los envíos aéreos tener una referencia como él en el área de enfrente?

Sí, claro. Él es un jugador muy inteligente y se nos pide que le tiremos centros. Tanto Zúñiga como yo tratamos de que él esté tranquilo y reciba.

¿Hasta dónde creen que puede llegar Colombia?

Si seguimos así, hasta la final no paramos. El objetivo siempre fue llegar lo más lejos posible. Si mantenemos el rendimiento, será difícil que nos ganen. Pero hay que ir partido tras partido y darle alegría a nuestro pueblo.