Patrimonio Jeep

En su celebración de los 70 años, la legendaria marca de los 4x4 acercó a la prensa latinoamericana a sus orígenes, con un evento especial realizado en Moab, Utah, y Autos estuvo dentro de los invitados.

El objetivo era claro: encontrarse con el pasado, el presente y el futuro de Jeep. No se trataba de una más de las tantas celebraciones de los 70 años que la marca y sus seguidores han realizado en diferentes partes del mundo, sino un evento especial, cargado de emociones. El lugar, Moab, en el estado de Utah, un escenario pintoresco, lleno de leyendas, en el que la naturaleza se muestra en su máxima expresión y en el que se respira, en cada rincón, el espíritu de Jeep.

“Jeep Heritage Program” (programa sobre el patrimonio Jeep), decía la convocatoria para la prensa de Latinoamérica, el cual se realizaría en el mes de mayo de 2011 y a miles de kilómetros de cada uno de los países de origen y en una locación que para la gran mayoría había sido parte de la imaginación, gracias a la magia del cine y la televisión. Era en Moab, Utah, lugar predilecto para los filmes de Hollywood y que sirvió para contar parte de la historia de indios y soldados, vaqueros y forajidos. Zona de montañas, elevaciones rocosas, valles y nevados, atravesada por el río Colorado, que se ha convertido en un lugar predilecto para los amantes del off-road, con pistas naturales propicias para poner a prueba las bondades de los 4x4.

Un verdadero territorio Jeep. Y eso se puede ver desde el mismo instante en el que se llega a la región, en donde los modelos de la marca se pavonean orgullosos y se camuflan con el paisaje. No en vano, cada año se realiza uno de los eventos más populares de esta zona de los Estados Unidos, conocido como el Safari de Pascua Jeep. Miles de fanáticos se reúnen durante una semana, no solo para divertirse sino para enfrentar los duros retos de las difíciles pero a la vez apasionantes rutas naturales. De igual manera, la marca, realiza una exhibición de vehículos modificados e interactúa de manera directa con los fans y aprovecha esta reunión para mostrar y probar nuevas ideas para retroalimentarse con las opiniones de sus seguidores.

Territorio que en el pasado fue colonizado por mormones y que según cuentan algunos tomó prestado su nombre de una extensión de tierra ubicada en la ribera oriental del río Jordán, un valle exuberante, de contrastes entre el verde y el desierto, considerado como una esmeralda en la arena, que para otros fue bautizado así por la tribu nativa Paite, en alusión al vocablo “moapa” (mosquito). Hogar de extensos parques nacionales de Estados Unidos, de colores intensos, divididos por los ríos Colorado y Verde, especiales para el ciclomontañismo, caminatas y deportes extremos, incluyendo actividades a campo traviesa para los autos de doble tracción. En resumen, el mejor lugar para mostrar las bondades de Jeep.

Jeep Heritage

Y así fue. En el Sorriel River Ranch, a escasos metros del río Colorado, se tuvo la oportunidad de vivir un contacto inolvidable con la marca, con sus orígenes, con su presente. Allí, imponentes, lucieron siete vehículos legendarios que marcaron historia y que fueron la base para que Jeep se hiciera grande. Como el Willys Overland MB 1944, que sirvió como transporte de tropas, plataforma de armamento, ambulancia, limusina en la primera línea y taxi durante la guerra, de los cuales Willys produjo 360.000 unidades y Ford MB 280.000 producidos (bajo licencia).

Como el Willys CJ-2A 1945, la versión civil del Jeep (se produjeron cerca de 150.000 unidades) que compartió muchas características con su predecesor militar, pero con algunas mejoras técnicas, como una nueva transmisión Warner Gear, que era más grande y también permitía el montaje de una palanca de cambios en la columna, acoplada a una caja de transferencia mejorada y a ejes adaptados; la modificación de la llanta de repuesto hacia un costado del vehículo (para incorporar una nueva compuerta trasera); y el paso del depósito de gasolina de debajo del asiento hacia un costado de la carrocería, además de la incorporación de una unidad de Toma de Fuerza (PTO), que permitía a su propietario conectar toda una variedad de herramientas automáticas y de granja.

Como el Willys Overland, que en 1949 abrió el camino para los vehículos de cinco pasajeros, con doble tracción. Una vagoneta de carrocería totalmente de acero construida sobre un nuevo chasis de 264.2 cm (104 pulgadas) de distancia entre ejes y que también contaba con suspensión delantera independiente y el montaje de un asiento desmontable en la parte de atrás, que le permitía transportar siete personas; como el Jeep Wagoneer, que en 1963 se presentó como el primer vehículo de doble tracción en ofrecerse con transmisión automática, además de incorporar una suspensión delantera independiente y un motor de seis cilindros de gran potencia, con un diseño moderno y elegante, modelo que le sirvió a la marca para incrementar sus ventas en un 60%.

Y como el Jeep Cherokee (1984), el Wrangler (1987) y el Grand Cherokee 1993. El primero de ellos, se constituyó en el primer vehículo diseñado por American Motors Corporation, que inauguró el mercado de los deportivos utilitarios compactos y cuyo desarrollo tuvo un costo de 250 millones de dólares; el segundo, identificado por su parrilla de siete ranuras y por sus faros cuadrangulares, con una distancia entre ejes de 237,2 cm y equipado con un motor de cuatro cilindros en línea de 2.5 litros, superando las 630.000 unidades; y el tercero, el primer vehículo deportivo utilitario (SUV) equipado con bolsa de aire para el pasajero, en el que se destacaba la suavidad, gracias a que reemplazó los muelles de hoja por resortes helicoidales en las cuatro ruedas, suspensión que recibió el nombre de ‘Quadra-Coil’, con distribución en brazos múltiples que mantenían los ejes sólidos y rígidos.

En otro grupo, las ediciones conmemorativas de los 70 años, representadas en los Wrangler Sahara y Wrangler Unlimited Sahara, Jeep Compass Limited, Jeep Cherokee Limited, con colores que semejan la tierra, emblemas del aniversario, molduras, texturas y rines especiales, así como un equipamiento exclusivo. Y, para finalizar, cinco vehículos personalizados, que fueron protagonistas en el Safari de Pascua Moab, que este año llegó a su edición 45. El Wrangler ‘Pork Chop’, con un menor peso y mejores prestaciones, interiores renovados, con asientos reclinables Sparco, juego de “headers” de tubo largo y doble escape y neumáticos de 35 pulgadas; el Wrangler Renegade, equipado con un motor V-8 de 6.4 litros, desarrollado por el equipo de ingeniería de ‘Street and Racing Technology’ (SRT) de Chrysler Group LLC; el Compass Canyon, acondicionado por Mopar con diferentes accesorios para enfrentar las condiciones ‘off-road’; el Cherokee Overland, equipado con un motor turbodiésel de 2.8 litros y sistema Selec-Trac II 4x4, con pintura de cebra para safari; y el Grand Cherokee edición ‘off-road’, propulsada por un V-8 de 5.7 litros, con una suspensión elevada por medio de resortes helicoidales y neumáticos de 33 pulgadas para terreno fangoso.

En resumen, el Jeep Heritage fue la mejor forma que encontró la marca para mostrarle a la prensa lo que significa Jeep en el mundo de los todoterreno, una experiencia inolvidable que se completó con una prueba de ruta exigente, en medio de los valles, las piedras y las montañas. Un contacto leve pero significativo para entender por qué Jeep estuvo, estará y seguirá por mucho tiempo en el corazón de los amantes de los 4x4.

Momentos

En julio de 1940, el Ejército de Estados Unidos informó a los fabricantes de automóviles, que estaba en busca de un “vehículo de reconocimiento ligero” que pudiese ocupar el lugar de las motocicletas y los vehículos Ford modelo T modificados. Invitó a 135 fabricantes a concursar por la producción de dicho vehículo.

En un principio, Willys-Overland y American Bantam Car Manufacturing Company fueron las únicas dos compañías que se mostraron interesadas. Sin embargo, poco después, Ford Motor Company también entró en la contienda y comenzó la competencia para saber cuál de las tres compañías se quedaría con el contrato.

Cada una de las compañías produjo prototipos para ser sometidos a pruebas en tiempo récord. El ingeniero jefe de Bantam, junto con un equipo de ejecutivos de Bantam, trabajó en un diseño, y la compañía fabricó su automóvil en 49 días.

El vicepresidente de ingeniería de Willys-Overland, Delmar G. Roos, diseñó el Willys Quad. Ford desarrolló su Modelo GP (para uso general), conocido como Pygmy (Pigmeo), el cual era accionado por un motor de tractor adaptado Ford/Ferguson. Cada compañía entregó su prototipo al Ejército el verano de 1940, y recibió la aprobación para la producción de 70 vehículos de muestra. Willys fue el escogido.

Willys registró el nombre de Jeep al final de la guerra y lo convirtió en un utilitario todoterreno para los granjeros. El eslogan de esa época: “el sol nunca se pone para el poderoso”. Un nombre que cobró fuerza y que se mantiene a través del tiempo.

Los históricos

1944

Concebido y diseñado en época de conflicto, el Willys MB (Jeep), utilizado por el Ejército de EUA para reemplazar las motos.

1945


El Willys-Overland recibió la aprobación del gobierno para iniciar la producción de la versión civil del Jeep.

1949


El Jeep Station Wagon inauguró el mercado de los vehículos para cinco pasajeros. Una vagoneta familiar.

1963

Con el modelo Jeep Wagoneer, se puede decir que nació el SUV Premium moderno.

1984


Cherokee, el primer diseño de un Jeep por parte de American Motors Corporation.

1987

El mercado de los compactos requería de las virtudes utilitarias, pero con comodidades. La respuesta, el Jeep Wrangler (YJ).

1987


El mercado de los compactos requería de las virtudes utilitarias, pero con comodidades. La respuesta, el Jeep Wrangler (YJ).

1993

La Grand Cherokee hizo su aparcición en el Salón de Detroit. El primer deportivo-utilitario (SUV) con bolsa de aire del lado del conductor.

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