Pedro Meyer, tras los ojos del hereje

Fue el primer fotógrafo del mundo que elaboró una multimedia. También condenó a muerte la técnica análoga cuando sus colegas salían en su defensa.

¿Cómo fue su primer acercamiento con la imagen?

Cuando tenía 11 años mis papás me regalaron una camarita para irme a un campamento y lo primero que fotografié fue el nacimiento de un borreguito negro.

¿Cómo explica la nostalgia que tienen algunos de sus colegas por la era análoga?

Ellos no me la pueden explicar, menos yo. No soy muy nostálgico, me parece que la nostalgia es la barrera para conocer, saber y hacer, es una jaula donde se queda atrapada la gente en sus propias limitaciones.

¿Por qué afirma que la fotografía no es un registro fehaciente de la realidad?


Porque no lo es. Algunas fotos se toman en blanco y negro y yo no veo la realidad en blanco y negro. Cada fotógrafo tiene su manera de registrar el mismo hecho y cuando una imagen depende del punto de vista, no puedes decir que es sinónimo de la realidad, sino sinónimo de la mirada del fotógrafo.

Es reconocido por sus montajes, ¿en qué momento decide comenzar a intervenir las imágenes?

Desde que hice mi primera fotografía. Hoy tengo otras herramientas, pero cuando decides el encuadre de la fotografía, ya la interviniste, no es posible pensar que la intervención de la imagen sólo se da cuando la metes a un computador. Cuando le dices a alguien que sonría para una foto, cuando utilizas un lente, ahí ya alteras la imagen. La fotografía es sinónimo de manipulación, no puede haber fotografía sin este fenómeno.

La mayor ventaja que le ha traído la era digital a la fotografía...

Ya no tienes que esperar días para averiguar si la imagen que querías fue la que quedó en el negativo, puedes buscar lo que quieres en ese momento.

Usted ha sido un artista visionario; fue el primero en el mundo en desarrollar una multimedia con fotografías, habló antes que muchos sobre la desaparición de la fotografía análoga, ¿qué se viene ahora para el gremio?

Hace 20 años escribí sobre la integración del video en las cámaras. Más que visionario creo que soy lógico. Si ves que viene una nube, entenderás que va a llover. Este es el principio... la fotografía que conocíamos, la tradicional, la analógica, ya sólo existe en museos o cajones, pero como concepto desapareció. Hoy la fotografía circula de forma masiva en las redes, es algo de cinco o seis años, 3 billones de fotografías se suben a Facebook al mes, en Flickr se suben 1.500 fotografías por segundo. En una semana se toman más fotos que en los primeros 150 años de la fotografía juntos. Si en la era analógica se hicieran tantas fotografías, no alcanzaría toda la plata para imprimir y hacer rollos.

¿Qué pasará entonces con los profesionales?


Los fotógrafos tienen la idea de que solamente ellos son víctimas de este alud de tecnología, pero no hay una sola profesión que no se vea transformada por ella totalmente. Ahora no tiene presentación que seis personas lleguen a capturar un video, como no tiene sentido que dos personas, fotógrafo y periodista, se transporten para hacer algo que una sola persona puede hacer. Se tiene que tener valor agregado, escribir, tomar fotos, realizar videos, porque a las organizaciones les cuesta menos.

¿Es su archivo fotográfico está la memoria de la historia de México de las últimas cinco décadas?

No de México, eso sería desbordado y pretencioso, diría que de un individuo en México, de mi vida en México.

¿Qué conexión siente con el blanco y negro?


Fue el primer material, pues el color era muy caro y complicado, entonces fue también mi inicio.

¿En que se le parece la fotografía a la poesía?

No se parece… es poesía. La fotografía es mucho más compleja que simplemente un disparo, a través de ella puede hacerse poesía, el chiste está en cómo la acomodas.

¿Por qué llamó a su retrospectiva ‘Herejías’?

La palabra herejía significa no aceptar lo que te dicen sin preguntar, es el cuestionamiento. A Martín Lutero le decían que era un hereje por cuestionar la corrupción en la Iglesia, y cuando comencé en la fotografía digital y anuncié que la película ya estaba muerta, en su momento se le sacudía el tapete al gremio y faltó poco para que me crucificaran.