'Peluqueada' al estatuto contra la corrupción

El estatuto anticorrupción que cursa en el Congreso de la República ha venido siendo desmantelado gradualmente.

Cuando el texto salió de Senado, se tomaban una serie de medidas que parecían apuntar a debilitar las prácticas corruptas. Sin embargo, en su paso por la Cámara de Representantes la iniciativa ha sido “vulgarmente peluqueada”, como apuntó un legislador que pidió omitir su nombre.

Lo primero en ser desmontado fue el artículo que prohibía que las sociedades que financiaran campañas políticas contrataran con el Estado. El artículo quedó en nada y hoy quienes financien a los políticos podrán seguir contratando con el sector público.

El Senado había aprobado que las investigaciones disciplinarias prescribirían entre cinco y diez años después de descubierto el acto ilegal, pero durante los debates en la Comisión Primera de la Cámara los representantes tumbaron los dos artículos que ampliaban estos términos de prescripción, que quedaron entre tres y cinco años. “La mayoría de parlamentarios se opusieron a que se ampliaran estos términos, a sabiendas de que muchos de los delitos de responsabilidad disciplinaría se descubren muchos años después de cometidos”, expresó el representante del Polo Democrático Germán Navas.

Pero la cereza del ponqué fue el retiro de una proposición que prohibía que se presentaran como candidatos a alcaldías y gobernaciones quienes tuvieran familiares en el Congreso de la República. Como era de esperarse, los honorables congresistas —en una inmensa mayoría— no aceptaron esta medida y durante una plenaria forzada, que se inició entrada la noche del pasado jueves, le dieron cristiana sepultura a uno de los pocos artículos que habían sobrevivido al “peluqueado” de la Cámara.

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