Pentágono negocia visitas de familiares en Guantánamo

Los detenidos en la zona de máxima seguridad del penal serán excluidos.

El Pentágono se halla en conversaciones con el Comité Internacional de la Cruz Roja para permitir visitas de familiares a algunos de los 172 presos detenidos en la cárcel de Guantánamo. Representantes del Departamento de Defensa lo han notificado a diversos legisladores en el Capitolio, dado que algunos de los miembros del Partido Republicano han tratado, en el pasado, de prohibir de forma preventiva estas visitas, más cuando la Administración de Barack Obama anunció recientemente que retendrá a 48 de los presos ubicados allí de forma indefinida.

El inicio de las negociaciones para aprobar visitas, que reveló el diario The Washington Post, se produce dos semanas después de que se conocieran las duras condiciones en que EE.UU. ha retenido a numerosos supuestos terroristas en el penal desde su apertura en 2002, reveladas por los documentos secretos de Wikileaks, publicados por El País de España. Supone, además, un reconocimiento implícito de que Washington no podrá cerrar el penal a corto o medio plazo, en contra de la voluntad inicial expresada por Obama cuando tomó posesión de su cargo en 2009.

En otras prisiones militares, como la de la base de Bagram, en Afganistán, el Pentágono admite visitas de familiares. En el caso de Guantánamo, además, los familiares de los presos no necesitarían pisar suelo continental norteamericano ni recibir visados, ya que la base naval se halla en la isla de Cuba. De momento, la ley de financiación militar del ejercicio fiscal de 2012 prohíbe solo que se usen fondos federales para esas visitas. Podría costearlas, sin embargo, la propia familia o alguna institución humanitaria.

En marzo, el presidente Obama ordenó que se reanuden los juicios militares a supuestos terroristas en Guantánamo, después de intentar de forma infructuosa que los primeros procesos tuvieran lugar en Nueva York. Dado que esos pleitos pueden demorarse aún meses, el Pentágono se plantea instaurar las visitas, en contra del criterio de los republicanos. 'Permitir a los familiares que visiten a los presos de Guantánamo crearía serios problemas en materia de seguridad en nuestra nación', dijo en un comunicado el republicano por California Buck McKeon, presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

El Pentágono no aplicaría el programa de visitas a los detenidos en el campo 7, cuya localización es secreta y que es, en realidad, una prisión de máxima seguridad dentro de Guantánamo. Esos presos no pueden hacer o recibir llamadas, pero pueden enviar ocasionalmente cartas a sus familiares, siempre controladas y censuradas por el Ejército. En el resto de la cárcel hay más libertad. Desde 2002 se permite el envío y la recepción de misivas de forma controlada. Cruz Roja estima en 50.000 cartas las enviadas y leídas por el Ejército desde entonces. Se permiten, además, varias llamadas telefónicas al año y, desde 2009, teleconferencias. Para ello se han instalado centros de transmisión de imagen y sonido en 20 países distintos.

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