Perú, sin rumbo en política antidrogas

La publicación del Informe Mundial sobre Drogas de la ONU deja a Perú como principal productor de coca junto con Colombia. Analistas critican los últimos gobiernos por no prestar suficiente atención al problema.

Lejos quedaron los tiempos en que Colombia miraba desde la cima al resto de países productores de hoja de coca. El último Informe Mundial sobre Drogas, presentado hoy jueves en Nueva York por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, revela que Perú alcanzó a Colombia en esa deshonrosa posición.

De acuerdo con el estudio, en 2010, el total de la producción nacional de hoja de coca creció un 1,2 % con respecto al año anterior, al sumar un mínimo de 129.500 toneladas. Una situación que no debería sorprender dado que en Perú, al igual que en Bolivia, el cultivo es legal, debido a las tradiciones de sus pueblos indígenas. Sin embargo, el zar antidrogas de ese país, Rómulo Pizarro, reveló que el año pasado el país inca produjo 330 toneladas (22 más que en 2008), lo que lo convertiría en el primer productor de cocaína a nivel mundial.

La situación tiene preocupados a todos los sectores de la sociedad peruana, puntualmente al gobierno de Alan García, que desde hace un tiempo ha visto el resurgimiento de algunas facciones del grupo terrorista Sendero Luminoso. No son pocos los analistas que consideran que el problema radica en que en Perú no existe una política de Estado para encarar el problema de las drogas. “Tenemos más de una década en que los cultivos ilícitos de hoja de coca han ido creciendo de manera sostenida sin que los gobiernos de turno se hayan interesado en frenar esa situación”, opina el experto en temas de droga Rubén Vargas.

Para él, una de las principales razones de este fenómeno se debe a que la clase dirigente limeña no ha entendido que el problema del narcotráfico es principalmente de Perú y buscan que los países consumidores sean quienes lo resuelvan. “Los últimos dos gobiernos en Colombia han entendido lo que nosotros no, que el narcotráfico es un problema gravísimo para su seguridad interna, su gobernabilidad, sus instituciones y su economía, y por eso asumieron la responsabilidad política de enfrentarlo”, añade.

Es por eso que uno de los principales campos de acción del gobierno del presidente electo, Ollanta Humala, deberá ser el combate a la proliferación del narcotráfico. Durante la campaña, Humala se mostró a favor de la posición de los expresidentes de México, Ernesto Zedillo, Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y Colombia, César Gaviria, quienes ven el problema de forma integral y apoyan la legalización.

En ese sentido, un experto peruano sobre la materia que fue convocado como asesor por Humala recordó que Humala va a promover la evaluación de la concepción de la erradicación de coca. “Aquí lo que existe es la aplicación de la política de Estados Unidos que ha fracasado en todo el planeta”, dijo este experto, que requirió anonimato.