Periodismo en crisis

Andy Coulson, exjefe de prensa del primer ministro británico, David Cameron, fue detenido. Sigue creciendo el escándalo por escuchas ilegales en el Reino Unido.

El desplome del tabloide News of The World por el escándalo de las interceptaciones  ilegales de teléfonos tomó ribetes políticos y salpica al primer ministro británico, David Cameron. Conociendo de antemano sobre el arresto de Andy Coulson, su antiguo asesor de comunicaciones primero en el Partido Conservador y luego en Downing Street, Cameron apareció a primera hora en rueda de prensa para explicar sus puntos de vista sobre el caso.

Cameron adoptó un tono de contrición general por un escándalo que afecta no sólo al diario que durante años ha practicado el método de las escuchas ilegales sino a toda la prensa, la clase política y la Policía por la manera en que se relacionan entre sí. La historia ha demostrado que a ningún gobierno británico le importaba lo que publicaba News of The World porque su propietario, el magnate de los medios de comunicación australiano Rupert Murdoch, siempre se llevó muy bien con los sucesivos gobiernos, conservadores o laboristas.

El primer ministro, sin embargo, confirmó que pondrá en marcha dos investigaciones. Una, referida en concreto a las escuchas, que será encabezada por un juez. La otra, más genérica, abordará la cuestión más filosófica de las relaciones entre la prensa y la política.

El primer ministro dio por fracasado el actual sistema de autorregulación de la prensa a través de la Comisión de Quejas de la Prensa. “Un organismo gestionado por los propios medios y que fracasó porque estuvo totalmente ausente en el caso de las escuchas”, señaló Cameron, al tiempo que anunciaba que será sustituido por un organismo regulador independiente.

La renuncia de Coulson

Los medios británicos acosaron a Cameron en particular en torno a Andy Coulson, quien fuera director de News of The World cuando estalló el escándalo —y director adjunto cuando se hicieron las polémicas escuchas a la niña desaparecida Milly Dowler—, dejó el diario cuando uno de sus redactores fue encarcelado en enero de 2007 por las escuchas.

Coulson dimitió porque era el director y se sentía responsable último del comportamiento ilegal de su redactor, pero negó que tuviera conocimiento de las escuchas.

Pese a las dudas que despertaban esos argumentos, Cameron lo contrató primero para el partido y luego para el gobierno. El asesor se vio obligado a dejar Downing Street en enero pasado, acosado por las constantes revelaciones del diario The Guardian sobre el caso. Pero de nuevo negó su relación con las escuchas.

Su posición, y la del primer ministro, quedaron en entredicho cuando Coulson fue arrestado por la Policía para ser interrogado. El arresto no tiene el mismo significado de presunta culpabilidad, pero lo convierte a partir de ahora en sospechoso oficial y cuestiona el buen juicio del primer ministro al contar con sus servicios.

Además de News of The World, se sospecha que otros tabloides de la prensa amarilla británica han utilizado también escuchas a lo largo de los años, según denunció The Guardian.  El caso de News of The World dio un giro radical esta semana cuando se reveló que, además de haber interceptado los teléfonos de ricos y famosos, el rotativo de Murdoch había chuzado también los de una niña asesinada y de familiares de soldados muertos en Irak. También se sospecha que pudo haber sobornos a agentes, lo que pone en duda la efectividad del cuerpo policial en la resolución de este caso y su propia conducta ética.