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hace 3 horas

Petro se lanza al ruedo

El acto oficial de lanzamiento está previsto para las 3:00 de la tarde en el Centro Cultural Gabriel García Márquez, en Bogotá. Inscripción será por firmas y por el Movimiento Progresista.

Está confirmado: Gustavo Petro lanzará el próximo martes 31 de mayo su candidatura a la Alcaldía de Bogotá por el Movimiento Progresista —el mismo que presentó en marzo pasado como una voz disidente del Polo Democrático Alternativo—, en un hecho que sin duda cambiará el actual escenario político-electoral en la capital de la República.

Petro, quien obtuvo en la primera vuelta de las presidenciales cerca de un millón 400 mil votos, buscará capitalizar a su favor la inconformidad que existe hoy en un amplio sector de las bases del Polo por los escándalos de la corrupción en la contratación de la administración de Samuel Moreno, de la cual él es uno de los principales denunciantes.

Pero además, no cabe duda de que la actual situación de crisis interna que vive el Partido Verde, por el aceptado apoyo del expresidente Álvaro Uribe a la aspiración de Enrique Peñalosa —algo a lo que se oponen Antanas Mockus y el sector de los llamados visionarios—, representa también un ambiente a favor de la aspiración de Gustavo Petro.

“La campaña de Peñalosa, que parecía muy sólida, va ahora en el sentido contrario. Todo el país asociaba al Partido Verde con la lucha contra la corrupción y la alianza con el Partido de la U, en especial con el expresidente Uribe, manda un mensaje erróneo y seguramente mucha gente se ha retirado”, dice el senador Luis Carlos Avellaneda, militante del Polo, quien añade que si el partido decide no presentar candidato en Bogotá, presentará formalmente la propuesta para hacer alianza con los progresistas.

Jorge Iván Cuervo, profesor de la Universidad Externado, cree que la candidatura de Petro implica pasar a un escenario de pesos pesados, como debe ser el segundo cargo más importante de Colombia en elección popular, y “en ese sentido, nombres como el del expresidente Uribe, y Mockus mismo, consolidando su disidencia del desteñido Partido Verde, y un buen candidato del Polo, serían los nombres a considerar y entonces ese sí sería un debate de interés, como corresponde a una situación tan crítica como la que vive Bogotá”.

Por su parte, Francisco Giraldo, politólogo y catedrático de la Universidad Javeriana, pinta un nuevo decorado a partir de la decisión de Petro de lanzarse al ruedo. Según dice, la candidatura de Peñalosa, que parecía muy sólida, podría empezar a desvanecerse por la crisis de los verdes, que a su vez podría implicar la salida de Mockus. En segundo lugar, se vislumbra un ramillete de candidatos nuevos y fuertes con banderas políticas similares: lucha contra la corrupción, rechazo a lo que representan las banderas del uribismo y planteamientos por fuera de los partidos tradicionales. Allí están Petro, Gina Parody y el mismo Mockus.

Y viene la principal conclusión de Giraldo, que más allá de la academia trasciende también en los mentideros políticos del país: “Uribe no es una persona de quedarse lanzando opiniones desde el Twitter y al ver su candidato a punto de perder las elecciones y el ascenso de campañas que representan lo contrario a sus políticas, no le quedará más remedio que lanzarse al ruedo por la Alcaldía de Bogotá”.

Es política y, como dicen, en ella la única certeza es lo que ya pasó. Antonio Sanguino, concejal de los verdes, considera que con la llegada de Petro a la contienda por la Alcaldía se pone a prueba la apuesta arriesgada de recuperar y consolidar un electorado de centro-izquierda seriamente lastimado por cuenta de la gestión de Samuel Moreno y la actitud contemplativa y complaciente del oficialismo polista.

“Si la estrategia de los progresistas y el fuerte liderazgo de Petro no alcanzan para llegar al Palacio de Liévano, al menos permitirán dejarle a la ciudad una fuerza política con una representación, en la opinión pública y en los cuerpos colegiados, necesaria para la democracia de la ciudad”, expresó Sanguino a través del portal La Silla Vacía.

Ahora, sin duda, vendrán las críticas. El mismo Petro había dicho que los progresistas no serían un movimiento que giraría en torno suyo y que no se trataría de un “petrismo”. Pero el anuncio de su candidatura hace pensar diferente. Sea como sea, con su aspiración se calienta la campaña electoral en Bogotá. Al fin y al cabo, ante la opinión pública capitalina, según la más reciente encuesta del Observatorio de Medios de la Universidad de la Sabana, se trata de una persona “honesta, preparada, trabajadora y confiable”. Los progresistas movieron su ficha. Que jueguen los demás.