'Piensan que somos una minoría'

Diálogo con Édgar Castaño, presidente de la Confederación de Evangélicos de Colombia.

La Constitución de 1991 estableció, al menos en el papel, la libertad de cultos en Colombia. ¿Se ha cumplido realmente? ¿Qué piensa al respecto la Iglesia evangélica? En diálogo con El Espectador, el pastor Édgar Castaño, presidente de la Confederación de Evangélicos de Colombia (Cedecol), responde a estas inquietudes y reflexiona sobre otros temas, como la persecución de los grupos armados ilegales y la proliferación de las llamadas “iglesias de garaje”.

¿Se ha cumplido la libertad de cultos?

No, se quedó en el papel como toda ley que si uno no la encarna se queda dormida. Y no se ha cumplido porque, por un lado, la Iglesia evangélica creyó que con ello lo había logrado todo y no se dio cuenta de que había que hacer un proceso de aplicación. Y cuando vamos a dicha aplicación, muchos funcionarios desconocen nuestros derechos. Por ejemplo, a los señores del tránsito tenemos que mostrarles que la ley nos autoriza para que la gente que asiste a nuestras celebraciones pueda parquear sus vehículos donde dispone la iglesia.

¿Y cómo es el tema en materia del pago de impuestos?

La Iglesia católica no paga impuestos por sus lugares de culto y a nosotros, en contra de la ley de libertad religiosa y de la igualdad, si nos quieren cobrar. Pero está bien: si hay que pagarle al Estado para que la sociedad progrese, hagámoslo, pero todos. Otra cosa: ¿hay algún evangélico haciendo cuidado pastoral en guarniciones militares, hospitales y cárceles?

¿Qué cree que hay detrás de eso?

Lo que hay es una política de Gobierno, que es confesional. El Gobierno es católico y si aquí aparece un presidente o un ministro diciendo que es evangélico, no le dan la oportunidad. La sociedad colombiana sigue pensando que los evangélicos somos una minoría, que no somos ilustrados, que no somos profesionales, que no sabemos y que el evangelio es para los ignorantes. Pero la historia de hoy nos demuestra que tenemos una fiscal cristiana y un ministro (de Defensa) cristiano. Lo que pasa es que no lo dicen abiertamente porque viene la persecución.

Se habla mucho de persecución por parte de los grupos armados ilegales, ¿es cierto?

Han sido miles los crímenes documentados de muertes por causa del evangelio. No hablo de algunos evangélicos que se han metido en otras cosas como lavar dólares o narcotráfico, sino exclusivamente por la causa cristiana. Muchos pastores en pueblitos han sido declarados objetivo militar de la guerrilla, los paramilitares y la delincuencia común.

¿Y cree que tienen garantías en cuanto a protección policial?

Tenemos lo que tiene todo el mundo. Pero nosotros no tenemos policía los domingos en nuestros templos, como sí sucede con la Iglesia católica.

Uno ve un ‘boom’ de iglesias evangélicas, ¿ha perdido gente e influencia la Iglesia católica quizá por escándalos como los de pederastia?

La ha perdido y la Iglesia católica es consciente de ello, por eso lo que están haciendo es cambiar su modelo de culto, volviéndolo más evangélico. Uno encuentra iglesias católicas con adoración, grupos de alabanza o lectura bíblica, cosas que nosotros hacemos. Ahora, la verdad es que no creo que nuestro propósito tenga que ser llenar nuestras iglesias con 10.000 o 20.000 personas, sino buscar que la sociedad cambie.

Claro que también hay mucha iglesia de garaje…

Eso no es así como dicen: abra un garaje y llénese de plata. Yo le puedo mostrar muchos de esos garajes fracasados. El libro de Hechos habla de la iglesia que está en tu casa y muchos hablan de garaje porque están en una posición elevada. Pero de garaje o como sea, si hace el trabajo del evangelio para transformar a una comunidad, bienvenido. Otra cosa es cuando el pastor o el líder abre una iglesia para hacer negocio, para quitarle plata a la comunidad o para lavar el cerebro de la gente, sin ningún interés social ni espiritual. En eso estamos de acuerdo con el Gobierno: iglesia que no sea seria, que no tenga personería jurídica y que no tenga un pastor calificado, no debe existir.

¿Qué requisitos son necesarios para ser pastor?

Primero, un pastor tiene que tener llamado espiritual, sentir que esto es su vocación. Tiene que ser una persona con formación teológica y debe ser alguien avalado por una organización superior. También que tenga una afiliación legal y no sea pirata, porque hay mucha iglesia evangélica pirata. En cuanto a las características morales o espirituales, la Biblia dice que debe ser marido de una sola mujer, no pendenciero, no dado al vino y que ame a la gente.

¿Cómo ve la incursión de algunos pastores evangélicos en la política?

Queramos o no, debemos tener una cercanía política. Es muy romántico pensar que vamos a cambiar la sociedad desde afuera. Pero la Iglesia evangélica no puede ser partidista sino que debe ser una iglesia que entiende la política como la forma de gobernar bien un Estado. Ahora, el pastor evangélico no debe ser un político porque eso trae muchos conflictos y hay pastores que están metidos en problemas por cuestiones políticas y eso ha afectado a la Iglesia. Si fue llamado a pastorear, haga eso. Y si fue llamado a la política, pues renuncie al pastoreo.

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