Por falsos positivos de Soacha

Se espera anuncio de la pena que deberán cumplir militares acusados de cometer los crímenes.

Después de que un juzgado especializado de Bucaramanga (Santander) diera a conocer que el primer fallo en contra de los militares implicados en los falsos positivos del municipio de Soacha (Cundinamarca) era condenatorio, hoy se sabrá la pena que deberán cumplir un coronel, un teniente, un sargento y cinco soldados por la muerte de los jóvenes Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Pérez, quienes fueron transportados de Soacha a la vereda Brasilia, zona rural del municipio de Cimitarra (Santander), para ser presentados como muertos en combate el 5 de marzo de 2008.

La decisión del fallo condenatorio fue presentada el pasado 3 de junio, cuando el juzgado manifestó que en la misión ‘Táctica Marfil’, como fue llamada la operación en donde murieron los jóvenes, “los uniformados ejecutaron actos atroces que no tenían ninguna relación con su servicio”. Así, se encontró culpables de los delitos de homicidio agravado y desaparición forzada al coronel (r) Wilson Castro, al teniente (r) Eduard Villany, al sargento viceprimero Jesús Eduardo Niampira y a los soldados Guillermo Pacheco, Germán Oliveros, Juan Carlos Álvarez, Nelson Tabares y Benancio Puentes.

Y, aunque el abogado de la defensa Luis Hernando Castellanos manifestó que aún “no se ha demostrado la responsabilidad de los detenidos”, la Fiscalía pidió al juzgado que condenara a los militares  —recluidos en la Quinta Brigada del Ejército en Bucaramanga— a 60 años de prisión, pena máxima dentro del nuevo sistema penal acusatorio. La Fiscalía hizo esta petición después de presentar, durante 27 sesiones de juicio oral, testimonios, análisis de llamadas y estudios de técnica de balística en contra de los procesados.