Por Fondelibertad, citan a interrogatorio a Marilú Méndez

La exdirectora del CTI deberá presentarse ante la Fiscalía el próximo 14 de abril.

Por el supuesto tráfico de influencias que pudo haber ejercido para el nombramiento de algunos de sus familiares en Fondeados, la exdirectora del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía Marilú Méndez fue citada a interrogatorio.

Aunque ella explicó, al abandonar su cargo, que el nombramiento de sus familiares en esa plataforma del Ministerio de Defensa fue posterior a su arribo al organismo de control, el organismo busca esclarecer si su versión frente a esta y otras irregularidades es veraz.

Méndez, que había permanecido durante cuatro años y diez meses al frente de esa unidad, había sido mencionada en el escándalo de Fondelibertad. La misma servidora había explicado que su hijo mantuvo uno de estos contratos durante siete meses y que éste había sido entregado directamente por el Ministerio de Defensa, aún cuando señaló que ha habido algunos detalles relacionados con ese y otros contratos que no han sido presentados tal y como se dieron realmente.

Agregó que su llegada a la Dirección del CTI se produjo varios años después de que su familia empezara a tener estos vínculos contractuales con el Fondo estatal, por cuanto no había oportunidad para que protagonizara tales irregularidades, aún cuando ya estaba acostumbrada a ser blanco de ultrajes y hostigamientos relacionados con esta situación.

Manifestó que no es cierto que su hijo hubiera sido contratado en 2010 y que tampoco recibió 50 millones de pesos en un solo mes, como se ha afirmado; aclaró que el convenio se dio en 2008, por 11 meses, y que él se vio obligado a finalizarlo anticipadamente por una oferta laboral que recibió proveniente de la empresa privada.

En torno a la situación de su hermana, Olga Lucía Méndez, explicó que desde hace diez años licita con la Policía Nacional, lo que haría inocua su eventual ayuda desde el cargo del que acaba de ser separada, por cuanto sólo llegó allí seis años después, es decir, hace cuatro.

Indicó que ya estaba habituada a ser objeto de ultrajes y hostigamientos relacionados con los contratos que mantenían sus familiares con Fondelibertad, pero que no estaba dispuesta a aceptar que fueran incluidos en organigramas.