"Porfirio", héroe inválido de la guerra civil colombiana, llega a Cannes

Está basada en un hecho real ocurrido en septiembre de 2005, cuando Porfirio Ramírez Aldana, de 50 años, secuestró un avión entre la población de Florencia y Bogotá.

El filme del colombiano Alejandro Landes, "Porfirio", la historia de un inválido que secuestró un avión para llamar la atención del gobierno de Colombia, fue muy aplaudido el sábado en el Festival de cine de Cannes, donde fue proyectado en la prestigiosa sección 'Quincena de Realizadores'.

Esta película está basada en un hecho real ocurrido en septiembre de 2005, cuando Porfirio Ramírez Aldana, de 50 años, paralizado desde 1991 al recibir dos balas perdidas en un tiroteo de la policía, y desesperado por no recibir indemnización alguna del Estado colombiano, secuestró un avión entre la población de Florencia, al suroriente, cerca de la selva amazónica, y Bogotá.

Fréderic Boyer, director de la Quincena de Realizadores, elogió "la fuerza poética y el hiperrealismo" del filme de Alejandro Landes, conocido ya por su documental "Cocalero", que describe el triunfo de Evo Morales en Bolivia.

Landes reconstruye en efecto como un documental la vida de Porfirio antes de su gesto desesperado, que le valió una condena a varios años de arresto domiciliario. La Fiscalía colombiana reconoció en ese entonces "el estado de intenso dolor que precipitó su acción delictiva".

"Yo estaba montando 'Cocalero' cuando leí en el diario la historia de Porfirio, que me dejó muy intrigado. Inmediatamente me fui a la ciudad de Florencia, en Caqueta, que es en Colombia como el lejano oeste, a tratar de hablar con él", contó el realizador.

"Porfirio me recibió de manera hostil, fría, porque ya había sufrido el asalto de los periodistas, la prensa lo tenía cansado. Todo el mundo lo llamaba el aeropirata. Me instalé en Florencia y lo fui a visitar muchas veces hasta que lo convencí de que participara en el proyecto", añadió Landes.

El realizador escribió el guión de la película sin decirle a Porfirio quién interpretaría su papel. La película muestra su vida cotidiana de inválido, la forma en que uno de sus hijos lo ayuda para su higiene cotidiana, su pasión por la música, por componer "corridos prohibidos", su amor por una joven y hermosa mujer.

"Porfirio aceptó interpretar su propio papel. Ellos nunca se sintieron actores. Verlo desplazarse me hizo consciente del tiempo que pasa, de esa noción católica y socrática de que el cuerpo es la prisión del alma", dijo Landes.

La película, una coproducción internacional con aportes de España, Argentina, Francia y Uruguay, está filmada en formato cinemascope, aunque la cámara siempre está muy cerca del sólido cuerpo de Porfirio, dentro de su casa, que se transforma en una prisión metafórica.

Porfirio canta y llora, hace el amor, juega y se baña en la piscina municipal con su hijo, y sobre todo lucha por hacer prosperar su demanda contra el Estado colombiano.

Alejandro Landes reconoció que su película tiene una fuerte connotación política y podría ser tomada como una metáfora de la Colombia actual, frenada por la corrupción, afectada por la violencia.

"En las pequeñas historias siempre hay algo universal. Sin duda puede hacerse una lectura metafórica, pero creo que esta historia trasciende a Colombia, posee un mensaje internacional. La historia de la violencia es cíclica", dijo.

"La historia de Porfirio es una historia violenta en la que no se muestra la violencia. Y también tiene algo típicamente colombiano, que es esa idea de hacerse justicia por su propia mano, aplicar la ley uno mismo", explicó.

"Al adaptar libremente la historia de Porfirio, que ocupó la primera página en los diarios, en el marco de la guerra civil colombiana, traté de examinar los hechos minuciosamente, acercar mi cámara a él, para mostrar lo que se esconde detrás, momentos apacibles y banales, cómicos y trágicos", concluyó.

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