Preparan protesta contra los bancos en EE.UU.

Miles de personas coordinan una concentración al frente de Wall Street, en Nueva York.

El movimiento Ocupemos Wall Street ha lanzado un llamado para que "20.000 rebeldes, revolucionarios y redentores" ocupen el epicentro económico del mundo de manera pacífica con "tiendas de campaña, cocinas y barricadas".  


Miles de estadounidenses se preparan para marchar sobre Wall Street el sábado 17 de septiembre. Su petición: justicia para la población de un país subordinado a los bancos y las entidades financieras desde el inicio de la crisis económica en 2008.


“Queremos que una marea de 20.000 personas fluya por el bajo Manhattan e inunde Wall Street con tiendas de campaña, cocinas portátiles y barricadas pacíficas”, arenga el primer cartel del movimiento #occupywallstreet (ocupemos Wall Street, en inglés).


Coordinados por Adbusters, una revista de contracultura on line con sede en Vancouver (Canadá) y que sirve de enlace para una red de más de 90.000 activistas, los organizadores de la movilización planean repetir en el centro de Nueva York el espíritu de las protestas de la plaza egipcia de Tahrir y de la acampada de la madrileña Puerta de Sol.


Para Kalle Lasn, editor de la publicación, “estamos llegando a un punto de inflexión: tenemos que romper con los paradigmas económicos clásicos y llevar ante la justicia a los tipos que nos han metido en la crisis”.


Lans afirma que el presidente Obama no ha sido capaz de romper la servidumbre hacia la banca, pero considera que “miles de personas congregadas en Wall Street marcarán la diferencia”.


Para lograrlo se miran en el espejo de los indignados de Egipto y España. Quieren mantener “el espíritu y la belleza” de esta nueva fórmula de protesta “apasionante por su pragmática simplicidad”.


Planean ocupar el centro financiero estadounidense, al que califican como “la Gomorra de Norteamérica”, para realizar asambleas, presenciales y virtuales, y así impulsar “la democracia del futuro”.


Los indignados estadounidenses quieren sumarse a este “movimiento internacional de lucha contra la corrupción y la dictadura de los mercados” y crear una nueva dinámica social en el país, “que va un paso más allá que el Tea Party”.


La convocatoria pretende captar el estado de ánimo actual de los ciudadanos de un país que ha donado más de 800.000 millones de dólares para el rescate a la banca, pero que ve cómo no reciben nada a cambio.


Como arenga la convocatoria para la invasión de Wall Street: “si 20.000 hombres y mujeres nos mantenemos allí semana tras semana, haciendo frente a los esfuerzos de la Policía y la Guardia Nacional por expulsarnos, Obama no nos podrá ignorar y se verá obligado a elegir entre la voluntad del pueblo y el lucro de las grandes corporaciones”.