Primer ministro japonés renuncia a salario por crisis de Fukushima

Naoto Kan dijo que ésta es una forma de asumir la responsabilidad del accidente nuclear.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, y el presidente de la compañía de electricidad TEPCO, Masataka Shimizu, renunciarán a sus respectivos salarios para asumir la responsabilidad del accidente nuclear de Fukushima.

"El gobierno tiene una gran responsabilidad en esta crisis, tal como Tokyo Electric Power (TEPCO)", la compañía eléctrica gestora de la central de Fukushima, explicó Kan.

Por ello, Kan renunciará a los 1,6 millones de yenes mensuales (20.000 dólares) que recibe en tanto que primer ministro, pero seguirá cobrando los 800.000 yenes (10.000 dólares) que gana como diputado.

Provocado por el sismo de magnitud 9 del 11 de marzo y el tsunami que siguió, el accidente de la central nuclear Fukushima Daiichi (Fukushima N°1) generó escapes radiactivos y la evacuación de 85.000 habitantes de los alrededores de la central, convirtiéndose en el peor desde Chernobyl (Ucrania 1986).

La compañía espera que los reactores de la central recuperen el nivel normal de temperatura para enero de 2012 si se logra instalar los sistemas de enfriamiento estables rápidamente.

Kan indicó que se está estableciendo una comisión de investigación independiente y transparente sobre este accidente que, según el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, dejó en evidencia "importantes vacíos" en los sistemas mundiales de seguridad nuclear.

El presidente de TEPCO y otros siete ejecutivos anunciaron también este martes la renuncia a sus salarios.

Enfrentada a dificultades financieras, la compañía solicitó oficialmente la ayuda del Estado, pues tiene que reembolsar préstamos. Como los reactores nucleares de Fukushima dejaron de funcionar, la empresa ha tenido que comprar más hidrocarburos para aumentar la producción de sus centrales térmicas.

Vestidos con ropa especial, los habitantes de la región donde está la central accidentada pudieron regresar por primera vez por un corto periodo a sus casas desde que tuvieron que abandonarlas precipitadamente, para recuperar efectos personales.

Esas personas, que vivían en la localidad de Kawauhi, al suroeste de Fukushima, tuvieron que abandonar sus viviendas poco después del accidente del 11 de marzo al decretarse un radio de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central.

"Hacemos todo lo posible para que la población recupere lo antes posible su vida normal", dijo el jefe del gobierno.

Kan estimó que el accidente de Fukushima ha hecho que Japón tenga que redefinir completamente su política energética.

Japón debe "utilizar más las energías renovables" y seguir "promoviendo un uso más moderado de la electricidad", insistió.