Prueba del polígrafo podría ser utilizada en procesos judiciales

La iniciativa ya fue aprobada en primer debate en la Cámara de Representantes. Ponencia advierte que sólo podrá ser utilizado cuando sea de manera voluntaria.

Durante todos estos años, el polígrafo o detector de mentiras, como se le conoce comúnmente, ha sido utilizado en las empresas privadas para seleccionar personal. Pero ahora, una iniciativa,  autoría del representante a la Cámara Óscar Fernando Bravo, por el Partido Conservador, pretende que esta tecnología sea utilizada en los procesos penales en Colombia.

El polígrafo, tal y como lo define Medicina Legal, es “un instrumento de gran sensibilidad, capaz de registrar de forma continua en un gráfico diferentes variables dadas como respuestas del cuerpo de quien está siendo sometido a esta prueba. Esas respuestas están dadas por la expansión de la cavidad torácica, los cambios y respuestas galvánicas de la piel (GSR) y la presión sanguínea y pulso cardíaco”. Sin embargo, la ciencia también ha demostrado que éste no puede dar un resultado ciento por ciento veraz.

El proyecto contiene seis artículos que, palabras más palabras menos, proponen que este equipo sea incorporado al sistema de justicia como una prueba documental “adicional a otras y no determinante”. De la misma manera, la ponencia advierte que sólo podrá ser utilizado en los sujetos implicados en el proceso, siempre y cuando sea de manera voluntaria.

Para el representante de la U, Camilo Abril, quien presentó ponencia negativa a la propuesta, es claro que “en algunos casos los resultados que arroje la prueba podrán ser manipulados, ya que las variables arrojadas por la máquina deberán ser interpretadas por alguien. Además, existen formas de controlar las respuestas del cuerpo. En internet aparecen métodos para distorsionar los resultados. Por esto pienso que se puede prestar para confusión del juez”.

En sentido contrario, Jaime Buenahora, también de la U, sostiene que apoyó el proyecto, pero teniendo claridad de que el polígrafo no podrá ser obligatorio sino que sólo podrá ser utilizado cuando el implicado se someta de forma voluntaria. “Lo otro es que hay que entender que no es una prueba definitiva, ya que la valoración que éste presente no es científica. Pero como prueba adicional es válida”, sostuvo.

Germán Navas, representante del Polo Democrático, advirtió que el proyecto llegó diciendo que la prueba de poligrafía podía ser solicitado por las partes, algo en lo que él no estaba de acuerdo “porque creo que sólo puede ser pedido por el implicado para desvirtuar testimonios de terceros. Nadie más lo puede pedir. Sólo puede servir como mecanismo de defensa, no como prueba contra alguien”.

El miércoles pasado, la Comisión Primera de la Cámara aprobó en primer debate la iniciativa. Su autor, Óscar Fernando Bravo, dice que al igual que en las pruebas de ADN para asegurar la paternidad, el polígrafo puede ser un elemento científico para determinar si una persona miente o no en un juicio. Por ahora son sólo seis artículos, falta ver qué pasa durante su trámite en la plenaria de la corporación y en Senado. Porque no faltó quien comentara, con sátira, que de pronto terminaremos con la creación de un ministerio de la verdad.

 

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