Puerta giratoria en vivienda

Miembros de una federación de carácter privado, con origen en el Polo, entran y salen de las entidades distritales que manejan los temas de Vivienda de Interés Prioritario.

En momentos en que la tragedia invernal que padecen la ciudad y buena parte del país desnuda las deficiencias en materia de vivienda en varios barrios de la capital, se evidencian con fuerza unas curiosas relaciones entre una organización social privada dedicada a promover proyectos de Vivienda de Interés Prioritario (VIP), que tuvo su origen entre miembros del Polo Democrático Alternativo, y algunas de las entidades del Distrito cercanas al tema.

Creada el 15 de enero de 1993, la Federación Nacional de Vivienda Popular (Fenavip) tiene carácter privado, sin ánimo de lucro y se especializa, básicamente, en organizar comunidades de bajos ingresos que cuenten con ahorros o subsidios para impulsar entre ellas proyectos de Vivienda de Interés Prioritario. Varias de las Organizaciones Populares de Vivienda (OPV) que integran Fenavip han tenido negocios con Metrovivienda y con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), con el objetivo de sacar adelante sus iniciativas.

La historia no tendría mucho de curioso si no fuera porque tres de esas OPV, agrupadas en Fenavip, quedaron endeudadas con Metrovivienda y la EAAB en un monto que a la fecha está por los $2.700 millones. Y porque entre esa Federación y Metrovivienda y la Caja de Vivienda Popular (entes distritales adscritos a la Secretaría de Hábitat) se puede advertir una suerte de puerta giratoria que ha permitido a directivos salir de un lado para otro y viceversa.

El primer caso es el de Germán Ávila, actual secretario del Polo Democrático y fundador y director de Fenavip. Durante la administración de ‘Lucho’ Garzón fue nombrado gerente de Metrovivienda y estando ahí adjudicó unos lotes a dos de las OPV agrupadas en su Federación, los cuales no fueron cancelados en su momento y hoy representan una deuda de esas organizaciones con el Distrito de $2.500 millones.

En cabeza de la Caja de Vivienda Popular, la entidad encargada de atender a la ciudad informal, es decir, reasentamientos, títulos de propiedad y mejoramiento de viviendas, está Rosa Dory Chaparro, quien, al igual que Ávila, también estuvo en Metrovivienda y es una de las fundadoras de Fenavip.

Chaparro fue denunciada penalmente por la entonces secretaria de Hábitat, Catalina Velasco, quien puso en conocimiento de la Fiscalía los hechos que le hicieron saber tres representantes de una OPV. Según Salvador Barrera, Paulo César Gil y Jorge Cujar, Rosa Dory Chaparro habría inducido “a las familias que hacen parte del programa de reasentamientos (de la entidad dirigida por ella) a integrar las OPV de Fenavip”.

De otro lado, el concejal Fernando Rojas fue gerente de una asociación de vivienda agrupada en Fenavip y lideró debates contra Catalina Velasco, entre agosto y septiembre de 2009, justo cuando ella como secretaria de Hábitat inició un proceso de cobro coactivo por el tema de los lotes que Germán Ávila, siendo gerente de Metrovivienda, adjudicó a dos OPV.

Al respecto, Rojas explicó que representó una asociación de vivienda de Soacha, agremiada en Fenavip, pero no por eso es responsable ni para bien ni para mal de las actuaciones de esa Federación: “El debate que hice a Catalina Velasco fue por el cumplimiento de las metas del Distrito. No tuvo nada que ver con Fenavip”, añadió.

El Espectador conoció un audio de una asamblea de socios de Fenavip, realizada el 5 de septiembre de 2009, en la cual una voz que se identifica como la de Ávila manifiesta: “¡Ay de que toquen, señores de la Secretaría de Hábitat, óigase bien, ay de que toquen a una Organización Popular de Vivienda... porque este ejército se levanta para otra cosa y no van a tener un día de calma en sus entidades!”.

Consultado, Ávila dijo que “no existe ninguna deuda de Fenavip con el Distrito. No hay contratos míos ni de Fenavip con el Distrito. Esa es una infamia que repiten y repiten, una canallada contra mi”.

Francesco Ambrosi, gerente de Metrovivienda, explicó que, efectivamente, la deuda de $2.500 millones con su entidad no aparece a nombre de Fenavip, sino de las OPV Tekoa y Nueva Ciudad. Sin embargo, la representante de ambas organizaciones es Margarita Méndez, quien es a la vez miembro del Consejo Directivo de Fenavip Bogotá.