Pulso republicano y demócrata descarrila los TLC

Los republicanos del comité de Finanzas del Senado boicotearon inesperadamente la audiencia senatorial.

La tensión política en el Congreso estadounidense descarriló este jueves un crucial debate para presentar enmiendas a tres tratados de libre comercio (TLC), respectivamente con Colombia, Corea del Sur y Panamá.

Los republicanos del comité de Finanzas del Senado boicotearon inesperadamente la audiencia senatorial, convocada por la mayoría demócrata en esa cámara, a pesar de que la Casa Blanca había asegurado hace dos días que había acuerdo.

"En lugar de participar en un foro abierto y justo para discutir esos acuerdos, miembros de este comité eligieron ausentarse", declaró el presidente del comité de Finanzas, el demócrata Max Baucus. A su lado los asientos de la bancada republicana lucían vacíos.

Los republicanos no acudieron a la audiencia porque no quieren que la mayoría demócrata vincule el TLC con Corea del Sur a un programa de subvenciones a trabajadores.

Ese programa, Asistencia de Ajuste al Comercio (TAA por su sigla en inglés), arrancó en los años 1960 para dar subvenciones y recalificación profesional a trabajadores afectados por los tratados de libre comercio.

"Estamos en contra del TAA. La minoría también tiene derechos. Espero sinceramente que la Casa Blanca se sentará (a negociar)", anunció en rueda de prensa el líder republicano en el comité senatorial, Orrin Hatch.

El inhabitual boicoteo republicano en la audiencia del Senado fue una demostración más de ese clima enrarecido.

La Casa Blanca había anunciado que había acuerdo con los republicanos para abrir ese debate conjunto sobre esos TLC y el programa TAA.

Esa era en principio la posición común del comité de Finanzas senatorial y del comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, en manos de los republicanos.

Pero Hatch advirtió en tono duro que eso no era así, y que el partido estaba unido y dispuesto a boicotear todo el proceso.

Los republicanos han hecho de la aprobación de esos tres tratados de libre comercio un asunto de principios. El TLC con Colombia está pendiente de aprobación desde 2006, los de Panamá y Corea del Sur desde 2007.

Entre los tres el volumen de intercambio comercial con esos países podría aumentar en más de 12.000 millones de dólares y crear decenas de miles de puestos de trabajo.

Pero los demócratas argumentan que aquellos trabajadores estadounidenses perjudicados por esta nueva liberalización comercial merecen recibir ayudas públicas.

El TAA está presupuestado en unos 1.000 millones de dólares anuales, en forma de reducción de impuestos, de programas de entrenamiento y otros.

El programa quedó en suspenso en febrero de este año. Los republicanos quieren que el TAA sea debatido por separado, lo que le daría pocas probabilidades de ser aprobado.

Los demócratas les recuerdan que el TAA siempre ha sido aprobado de forma bipartidista.

Los gobiernos colombiano y panameño han introducido mientras tanto a marchas forzadas importantes cambios en sus legislaciones para acatar las demandas de mejoras laborales y fiscales que exige Washington.

"Quieren hacer todo lo posible para herir al presidente" Barack Obama, acusó en la audiencia fallida otro líder demócrata, el ex candidato presidencial John Kerry.

"El presidente no está a la altura de la tarea", acusó a su vez Hatch. El nerviosismo político ha crecido en las últimas semanas en Washington ante la falta de acuerdo sobre el techo de la deuda pública del Tesoro, que debe ser fijado por el Congreso antes del 2 de agosto.

El Senado sesionará de forma extraordinaria la semana que viene para lidiar con ese tema, que puede afectar la credibilidad financiera del país.

 

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