Queman figuras del chavismo y la oposición como Judas en Caracas

Esta tradición se remonta a los tiempos de la conquista en 1499 con el italiano Américo Vespucio.

Figuras del chavismo y de la oposición fueron convertidas en rústicos muñecos de trapos y quemadas en plazas públicas de Caracas para celebrar la tradición de la quema de Judas que se realiza todos los Domingos de Resurrección.


En la avenida Urdaneta, a dos cuadras del palacio de Miraflores fueron abrazados por las llamas los monigotes de los diputados opositores María Corina Machado y Julio Borges.


"Yo decidí que había que quemar a María Corina (Machado) porque ella no está con el proceso revolucionario y porque no escucha a mi presidente (Hugo Chávez)", dijo a Efe Miriam Acagua, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) al que pertenece el mandatario nacional.


El monigote de la diputada, vestida con traje verde, un manto sobre su cabeza y un bolso "porque es una sifrina" (adinerada), dijo.


Acagua explicó, asimismo, que Borges era un "Judas" por criticar al Gobierno "sin tener moral" y lo calificó de "diablo".


La tradición de quemar a Judas en Venezuela se remonta a los tiempos de la conquista en 1499 con el italiano Américo Vespucio, de quien se hizo un muñeco, que fue sacrificado, por engañar a los indígenas de Cumaná, oriente del país.


En Caracas, tras la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) los muñecos de Judas tomaron sus formas, eran calvos y usaban lentes.


Otro que este domingo fue colgado y quemado fue el exalcalde Metropolitano de Caracas Juan Barreto, afecto al chavismo, quien fue criticado y hecho monigote por ser "un falso" y por haberse "robado todo", dijo a Efe el creador del muñeco, Miguel Ferrer.


El Barreto de trapo tenía algo que asemejaba un chaleco antibalas, llevaba bigote, fumaba tabaco y usaba una gorra.


En la céntrica parroquia San Martín, el muñeco del actual alcalde Metropolitano, el opositor Antonio Ledezma, se consumió por las llamas, mientras que el del alcalde del municipio Libertador, el chavista Jorge Rodríguez fue colgado y quemado en La Candelaria.


"Tenemos la tradición de quemar a Judas frente a la iglesia de Capuchinos a las seis de la tarde, esta vez le toca a Ledezma", indicó a Efe la peluquera Grisel Díaz.


El muñeco de la ministra de Salud, Eugenia Sader, también fue hecho cenizas frente al Hospital Domingo Luciani, al este de la ciudad, por no atender a las demandas de los enfermeros que se mantienen en huelga de hambre desde hace poco más de un mes.


Pero no sólo los personajes políticos recibieron castigo. También los planes y proyectos del Gobierno fueron juzgados por no llegar a beneficiar a ciertas parroquias.


En Antímano, noroeste de Caracas, los habitantes de la comunidad quemaron a representaciones de trapo de los proyectos "Fiesta del asfaltado" (plan para arreglar las calles) y el plan de "Saneamiento del río Guaire" que cruza toda la ciudad y actualmente es un vertedero de desechos.


En la actualidad, la mayoría de los Judas son representaciones de políticos que han traicionado a sus electores y no han cumplido las promesas.


La comunidad que los diseña realiza una fiesta el día de la quema en la que se toman bebidas alcohólicas, se hace una parrilla y se baila.


"Nosotros no le pusimos nombre a este Judas, simplemente es el Iscariote, porque lo que queremos es mantener la tradición y por eso hacemos parrilla y a los niños les tumbamos una piñata", explicó a Efe Ángel Morillo del barrio El Guarataro, en el oeste de Caracas.
 

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