Róbert Mendoza, otro confeso parapolítico

La Corte Suprema de Justicia sentenció al exrepresentante a la cámara por el Chocó por nexos con el Bloque ‘Élmer Cárdenas’ de las Auc. Obtuvo rebaja del 50% de la pena.

El excongresista Róbert Mendoza Ballesteros confesó que estuvo al servicio del Bloque ‘Élmer Cardenas’ de las Auc y por este vínculo la Corte Suprema de Justicia lo condenó a 37 meses de prisión y a pagar casi $550 millones. Al exrepresentante a la Cámara por el Chocó lo condenaron por concierto para delinquir agravado e inicialmente la pena estaba en 74 meses de prisión, pero gracias a su confesión obtuvo una rebaja del 50%.

Otra de las razones por la cual su pena no fue mayor, según la Corte, fue porque el imputado duró muy poco como Representante a la Cámara y no alcanzó a influir lo suficiente a favor de los paramilitares. El político, mencionó la Corte, “no propició acciones que redundaran en beneficio del grupo armado, lo cual significa que el riesgo creado o el peligro potencial para el bien jurídico no significó una amenaza superlativa que amerite una sanción mayor”.

La historia de Mendoza Ballesteros empezó en 2002. Ese año se desempeñaba como personero de Acandí (Chocó) y buscaba que el concejo municipal lo ratificara en el cargo, pero las autodefensas tenían otros planes con él. Su nombre lo incluyeron en la lista de candidatos a la Cámara de Representantes, que encabezaba Édgar Eulises Torres, del Partido Liberal, quien resultó electo en los comicios de ese año. Tres años después Mendoza reemplazó a Torres en su cargo y aunque duró muy poco, esto no lo eximió de ser investigado junto a otros políticos del Chocó por sus nexos con el paramilitarismo.

El Bloque ‘Élmer Cárdenas’ de las Autodefensas tuvo la intención de ir más allá de la política regional y ubicar a alguno de sus alfiles en el Congreso de la República. Con este fin apoyaron a Édgar Eulises Torres, a Odín Sánchez y a Róbert Mendoza. “La participación decisiva de las autodefensas en el proceso electoral de 2002 no corresponde a un acto simbólico de buena voluntad ni a un patriótico gesto para afianzar los mecanismos de participación democrática, sino al propósito de contar con aliados estratégicos en el Congreso de la República que les permitieran ampliar la influencia que de hecho ya tenían en el Estado local, bien sea mediante la imposición a través de las armas o de la intimidación que generó el empleo de la violencia en vastas zonas del Urabá Chocoano”, mencionó el alto tribunal.

De acuerdo con la providencia de la Corte, la relación entre Mendoza Ballesteros y el bloque ‘Élmer Cárdenas’ no se redujo al apoyo electoral. El exrepresentante participó en varias reuniones de los paramilitares en el Chocó y ayudó a promover el proyecto de las Auc en la zona. Los políticos del departamento crecieron gracias a la promoción de los grupos armados ilegales y estos se fortalecieron gracias a ellos.

Mendoza, además de declararse culpable de los cargos que se le imputaron, pidió a la Corte que le permitiera pagar su condena en alguna de las cárceles de Medellín debido a que en esa ciudad reside su familia.