Raúl 'Numerao' González: La voz recia del Llano

El cantante ha llevado el folclor de los Llanos Orientales a países como Hungría, Inglaterra, Canadá, Francia, Suiza y España. Este viernes se presentará a las 3:30 p.m. en el Parque Simón Bolívar.

¿El folclor colombiano cabe en Colombia al Parque?

¡Claro! Toda la diversidad se ve en Colombia al Parque, lo malo es que es sólo una vez al año. Deberíamos tener más oportunidades de estar en conversatorios como el que en esta oportunidad reunirá a Lisandro Meza y las cantadoras Martina Camargo e Inés Granja.

¿Por qué se interesó por la música llanera?

A los 18 años escuché y monté dos que me gustaron mucho. Luego, estudiando en la Academia Luis A. Calvo, el maestro Cuco Rojas, gran arpista e investigador llanero, me invitó a participar en el grupo Cimarrón. Allí empezó mi camino por la música llanera.

¿Cómo un tolimense termina siendo símbolo de la música de los Llanos Orientales?

Empecé a participar en festivales en Colombia y Venezuela, que ganaba o quedaba en segundo lugar. Empecé a abrirme un espacio como intérprete de música llanera, sobre todo porque los llaneros saben que quiero y respeto al Llano, como dice una de mis canciones.

Lo qué más le gusta del folclor llanero.

Su música, que está arraigada a la tierra, a las vivencias, a un camino, a un montar a caballo, a los paisajes, a las mujeres y sobre todo a la libertad.

Un instrumento que lo inspire.

El cuatro es mi compañero.

¿Quién le puso ‘Numerao’?

Cantaba en un sitio llanero y un día el maestro de maestros Manuel Orozco se levantó luego de varias copas y dijo: “...usted desde hoy se va a llamar Raúl ‘Numerao’ González...”, porque yo cantaba un golpe llanero que es el numerao.

¿Qué tan olvidado está el folclor llanero?

No está olvidado, lo que sucede es que la diversidad musical que hay en Colombia ofrece otros ritmos que llegan más, como el vallenato o la salsa. Pero a nivel de región la música está activa. Los niños en el Llano tocan y bailan joropo y en Bogotá hay un gran movimiento llanero gracias a las academias especializadas.

¿Hasta dónde ha llegado ‘Numerao’ para promover la música llanera?

A muchas partes dentro y fuera de Colombia. La semilla de la música llanera queda en cada plaza, parque o gran teatro en que uno cante. He estado en Hungría, Inglaterra, Canadá, Francia, Suiza, España, Estados Unidos, Venezuela, Argentina...

¿Cómo cuida su voz?

Poco sereno y viento frío, cero cambios de temperatura, bufanda en boca y nariz y en la noche la cabeza cubierta. Trabajos de respiración y calentamiento y ejercicios del diafragma.

¿Qué tan recia tiene la voz?

Es recia o suave según la canción que cante, pero sí puedo decir que todos los festivales que he ganado han sido en modalidad de voz recia.

¿Qué canciones cantó para ‘La Potra Zaina’?

El tema que se utilizó para el final de la novela y otros que ambientaron capítulos.

¿Cómo describiría un atardecer del Llano?

Se me viene a la mente una imagen de una tarde multicolor, con un sol de color naranja fuerte, con brisa y olor a mastranto. Es la paz y la tranquilidad que inspira a muchos autores.

Su plato llanero preferido.

Las hallacas, el marrano saíno y la carne en chuzo.

¿Qué es lo más difícil de promocionar el folclor colombiano?

La falta de mánagers dedicados a mostrar la música en Colombia y el mundo y de medios que se interesen en escuchar para promover la música folclórica colombiana en general.

Un concierto inolvidable.

En Toronto (Canadá), la gente se entregó totalmente. Aunque no entendían las letras de las canciones, las personas se subieron a las mesas a bailar.

¿Qué le encanta de las mujeres llaneras?

El color de la piel, que son aguerridas, luchadoras, que son trabajadoras.