Real Madrid vs. Barcelona... Mejor, imposible

El mundo del fútbol se paraliza con el gran derbi español. El miércoles definen la Copa del Rey y después juegan las semifinales de la Champions.

Ningún enfrentamiento deportivo despierta tanto interés como el que protagonizan Real Madrid y Barcelona, dos de los clubes más exitosos, poderosos y mediáticos del mundo.

Merengues y catalanes han jugado 242 clásicos, el primero de ellos el 13 de mayo de 1902, en la final de la Copa del Rey; y el más reciente ayer, en juego correspondiente a la fecha 32 de la liga española.

Su rivalidad, sin embargo, no se limita al plano deportivo, pues en sus duelos siempre están en juego, además de los puntos, el orgullo regional y la supremacía de cada uno de sus estilos.

Y para quienes aman ese tipo de confrontaciones la espera será muy corta, pues el próximo miércoles volverán a verse las caras, en la final de la Copa del Rey. También chocarán los días 27 de abril y 3 de mayo, por una de las semifinales de la Liga de Campeones de Europa.

Duelo parejo

A diferencia de los principales clásicos del mundo, en los que hay un claro dominador, en éste las estadísticas son muy similares. Sumando todo tipo de competiciones e incluso partidos amistosos, el Real Madrid tiene 68 victorias, por 63 del Barcelona. Sus jugadores han marcado 262 goles y han recibido 251.

Sus vitrinas también son comparables. Los blancos poseen 72 títulos de gran prestigio, mientras los azulgranas llevan 70. Ambos tienen más de dos centenares de trofeos y galardones.

Económicamente manejan cifras astronómicas. Según la consultora financiera Deloitte, esos dos clubes fueron los que mayores ganancias generaron durante 2010. El Madrid por 440 millones de euros y el Barcelona por 400.

Tienen también a los dos futbolistas mejor pagados del planeta, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, quienes únicamente por su salario, reciben 12 y 10 millones de euros, respectivamente.

Según el diario deportivo As, el Real Madrid es el equipo con más hinchas en el mundo, seguido por el Manchester United inglés, el Barcelona y el Flamengo de Brasil. No en vano cada verano empresas asiáticas y norteamericanas pagan millones para que estos clubes hagan sus pretemporadas en esas tierras y jueguen partidos de exhibición.

Clásicos para recordar

El equipo que primero celebró fue el Barcelona, que en 1902 ganó 3-1 en la semifinal de la Copa de España, que después se convertiría en Copa del Rey.

Sus primeros dos choques por la liga local se registraron en la temporada 1928-1929, con la particularidad de que ambos se impusieron como visitantes. El Madrid ganó 2-1 en el estadio de Les Corts de Barcelona y los catalanes se vengaron al triunfar 1-0 en el estadio de Chamartín.

La mayor goleada blanca se produjo hace 76 años, cuando pulverizó 8-2 al Barça. Pero en la última década han sido los azulgranas los que han dejado peor al Madrid, al que le ganaron 6-2 en el estadio Santiago Bernabéu, el 2 de mayo de 2009. El pasado 29 de noviembre lo golearon 5-0 en el Camp Nou, en un duelo que se vio en directo en 156 países.

Tal vez el choque más polémico entre ambos equipos fue el 21 de octubre de 2000, cuando el volante portugués Luis Figo, traspasado meses antes del Barça al Real Madrid de Florentino Pérez, fue recibido en el estadio catalán como un traidor. Silbado e insultado, el primer galáctico no pudo cobrar un tito de esquina, porque la gente no dejaba de arrojarle monedas y botellas. Incluso, después de varios minutos de suspensión, cayó desde la tribuna la cabeza de un cochinillo. Ese día el partido terminó 2-0 a favor de los locales, pero de eso nadie se acuerda.

Hace nueve años se vieron las caras en la semifinal de la Liga de Campeones de Europa, la misma instancia en la que jugarán ahora. En la ida los merengues ganaron 2-0 como visitantes, con goles de Zinedine Zidane y Steve McManaman. En la vuelta el juego quedó 1-1 y el Madrid llegó a la final, que ganaría posteriormente 3-0 al Bayer Leverkusen en Glasgow.

Claro que la historia reciente se ha teñido de azulgrana. Hasta ayer, el equipo que dirige Pep Guardiola sumaba cinco victorias seguidas ante el Madrid, todas ellas merecidas y contundentes.

Esas cifras y anécdotas, sin embargo, se quedarán en eso cuando los dos clubes más prestigiosos del mundo salten a la cancha para enfrentarse tres veces más en apenas dos semanas. Encontrar un plato futbolero mejor... es imposible.

Duelo de lujo en el banquillo

José Mourinho y Joseph Guardiola  son considerados dos de los mejores  técnicos del mundo. Ellos se jugarán clásicos aparte, pues en buena medida el éxito de sus equipos depende de las decisiones que ellos tomen en los banquillos.

Mourinho es un estratega, un planificador que se acostumbró a ganar títulos dentro y fuera de la cancha. Su disciplina y obsesión por la preparación táctica de los partidos ya es reconocida. “Quiero ganarlo todo, pero si me ponen a escoger, prefiero la Champions”, dijo.

Guardiola es menos temperamental. Tranquilo y elegante, quiere que su equipo gane, pero que lo haga jugando bien y bonito. Quiere repetir la temporada perfecta de 2009, cuando conquistó seis títulos.

De Di Stéfano a Lionel Messi

El legendario Alfredo Di Stéfano es el máximo anotador en los partidos entre Real Madrid y Barcelona. El argentino nacionalizado español, quien pasó por Millonarios, vestido de blanco les marcó 18 goles a los azulgranas en los años 60. El goleador catalán en choques contra el Madrid es César Rodríguez, un potente delantero centro que entre 1935 y 1950 anotó 235 goles, 14 de ellos al Real.

De las plantillas actuales el más efectivo hasta ayer era Lionel Messi, quien llevaba siete goles en nueve partidos. Su rival, Cristiano Ronaldo, con quien lidera la tabla de goleadores de la liga, no le había marcado al Barça.

Sanchis, todo un clásico


Manuel Sanchis debutó en el primer equipo del Real Madrid el 4 de diciembre de 1983. Con el club merengue conquistó 21 títulos hasta 2001, cuando anunció su retiro.

Jugó 524 partidos con la camiseta blanca y en 43 oportunidades disputó el clásico ante el Barcelona. “No hay nada comparable a eso. Tanto en el Bernabéu como en el Camp Nou tuvimos duelos memorables, especiales para uno como jugador, pero sobre todo para los hinchas”, recuerda.