Rebeldes libios se comprometen con HRW a no usar minas terrestres

Además hicieron un llamamiento al Gobierno de Gadafi para que alcance "el mismo compromiso en favor de los civiles afectados por la guerra".

El Consejo Nacional de Transición (CNT), el brazo político de los rebeldes libios que luchan contra el régimen de Muamar el Gadafi, se ha comprometido con Human Rights Watch (HRW) a no usar minas terrestres y a destruir todas las que aún tiene en su poder, anunció hoy esta organización.

A través de un comunicado, esta organización neoyorquina que vela por el respeto a los derechos humanos difundió hoy la copia de un documento con fecha del 28 de abril firmado por el vicepresidente y portavoz del CNT, Abdelhafid Ghoga, en el que éste se compromete a que el consejo no hará uso de las minas.

"Esperamos que las autoridades rebeldes se mantengan fieles a sus promesas y dejen inmediatamente de usar minas terrestres, retiren todas las que ya están instaladas y destruyan las que estén bajo su posesión", indicó el director de la sección de armamento de HRW, Steve Goose, en un comunicado.

Goose señaló que "la decisión de las fuerzas opositoras libias de rechazar el uso de las minas terrestres es una noticia excelente, ya que ese tipo de armas ha matado y herido a demasiados civiles alrededor del mundo".

El responsable de HRW hizo además un llamamiento al Gobierno de Gadafi para que alcance "el mismo compromiso en favor de los civiles afectados por esta guerra".

Esta petición tiene lugar el mismo día en que el brigadier Rob Weighill, jefe de operaciones de la OTAN en Libia, denunció que unidades navales del régimen de Gadafi han minado este mismo viernes el puerto de la asediada ciudad libia de Misrata, aunque buques de la OTAN ya han iniciado el proceso de desminado.

"Algunos buques, que asumimos eran pro Gadafi, colocaron minas de forma indiscriminada", dijo el responsable militar de la OTAN en una conferencia de prensa en Bruselas.

HRW también destaco el compromiso de los rebeldes de que, en caso de acaben tomando el control del país, tratarán de garantizar que "cualquier futuro gobierno libio debería renunciar a las minas terrestres y sumarse al Tratado para la Prohibición de las Minas de 1997".

La organización neoyorquina asegura que este compromiso tiene especial importancia debido a que las autoridades rebeldes le habían asegurado anteriormente que no usarían minas terrestres, algo que, según demostraron imágenes tomadas por medios extranjeros, no cumplieron.

La organización destaca que esas imágenes muestran a rebeldes colocando minas en un tramo de carretera hacia la ciudad de Ajdabiya, y cita a varios testigos que vieron a miembros de los rebeldes trasladando minas antitanque de Bengasi a Misrata.

Los representantes de los rebeldes se comprometieron con HRW a castigar a quienes hubieran autorizado esos movimientos y destruir ese tipo de armamento que, según la organización, también han usado las fuerzas leales a Gadafi.