Reconocimiento por una entrañable actuación

Hernán Ocampo, Manuel en la película 'Los colores de la montaña', recibió el premio a Mejor Actor en los Encuentros de Cine Sudamericano de Marsella, Francia.

No hay persona que no haya salido del teatro y se haya declarado inmune a la gracia del protagonista de Los colores de la montaña, Hernán Ocampo, que con un talento natural a los 12 años ha sido la estrella de la película.

Esta semana, el jurado oficial de la edición XIII de los Encuentros del Cine Sudamericano (XIII Rencontres du cinéma Sud–Américain) eligió a Hernán Ocampo como el ganador del premio al Mejor Actor por su interpretación de Manuel. “Me siento muy bien porque es un reconocimiento muy grande. Estoy muy feliz, yo nunca había tenido uno”, comentó el niño entre la emoción y la inocencia al recibir la noticia.

Ocampo, nacido en Sonsón (Antioquia) el 16 de agosto de 1998, fue uno de los escogidos en el exhaustivo casting de más de 3.000 niños de la región. “Parece que hubiera hecho una película sobre él y no que él hubiera actuado en mi guión”, sostiene el director, Carlos César Arbeláez.

Sin ceder ante el riesgo del sentimentalismo en el que pueden incurrir las producciones que utilizan niños y aún más en escenarios tan vulnerables como el campo colombiano, permeado por el conflicto armado, el director y guionista Carlos César Arbeláez cuidó muy bien su historia para hacerla equilibrada, contenida y sutil. “Si no hubiera sido a través de la mirada de un niño, yo no habría hecho esta película. Quería darle al conflicto un punto de vista más psicológico que político, y gracias al pequeño he podido sacar de cuadro las escenas de violencia”, explicó Arbeláez.

En efecto, uno de los grandes aciertos del filme es ese ángulo diferente y particular sobre el conflicto que le ofrece tanto al público nacional, cansado de un tema que supuestamente se ha agotado en las imágenes, y al público externo, que se conmueve con una historia que a pesar de los códigos locales se vuelve universal.

Según Hugo Chaparro, escritor y crítico de cine, “la visión de la guerra a través de actores naturales, como los niños que protagonizan Los colores de la montaña, es la evidencia de un cine en movimiento que trata de encontrar una solución al conflicto presentándolo con ficciones que ofrezcan al espectador personajes emblemáticos como Manuel (Hernán Ocampo), basados en las tragedias de la realidad”.

La película ya completa la cuarta semana en cartelera nacional y sus 290.099 espectadores son una muestra de la aceptación continua del público.

En su paso por los diferentes festivales en el mundo ha logrado conciliar tanto la crítica favorable de los expertos como la del público en general. En el Festival de  San Sebastián recibió el Premio Kutxa-Nuevos Directores, donde el jurado alabó la sencillez y la poesía de la propuesta.

Los colores de la montaña sigue viajando por las pantallas del mundo y quizá este no sea su último reconocimiento.