Refundieron el milloncito de Cuervo

Cancillería dice que no tiene dinero para repatriar los restos del filólogo, pero leyes y decretos presidenciales disponen lo contrario desde 1926. Procuraduría critica al Gobierno.

Carlos Lleras Restrepo, uno de los presidentes de Colombia más cercanos a la literatura y al buen uso del español, sancionó el 24 de julio de 1970 un decreto: “El Gobierno Nacional procederá cuanto antes a repatriar los restos del insigne humanista don Rufino José Cuervo y los de su hermano don Ángel Cuervo, que reposan en la ciudad de París”.

Le encargó la tarea a los entonces ministros de Relaciones Exteriores, Alfonso López Michelsen; de Educación (e), Fernando Hinestrosa, y de Hacienda, Abdón Espinosa Valderrama, también firmantes del decreto 1165, que ordenaba cumplir con lo dispuesto por la Ley 58 de 1926. Desde las presidencias de Pedro Nel Ospina y Miguel Abadía Méndez no se había cumplido con la exhumación de Cuervo, muerto en París hoy hace cien años y desde entonces considerado uno de los grandes filólogos de América por la obra que le consumió la vida: el Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana. Lleras Restrepo, abuelo del actual ministro del Interior Germán Vargas, consideró inaudito que Colombia no hubiera traído los restos de los hermanos Cuervo para rendirles honores, construirles un panteón y difundir su obra en todo el país.

Entonces dispuso: “Destínase la suma de 50 mil pesos, con cargo al presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores, para atender a los gastos que demanden la repatriación de los restos” y la instalación de una placa conmemorativa en la casa donde vivió en la capital francesa.

La otra medida fue: “Ábrese en el Presupuesto Nacional de Gastos de la presente vigencia un crédito extraordinario de un millón de pesos, con cargo al Presupuesto del Ministerio de Obras Públicas, para la construcción de un panteón nacional, suma que será entregada al Instituto Caro y Cuervo con esa destinación”. La orden era construirlo en la sede del Instituto en la Hacienda de Yerbabuena, en las afuera de Bogotá. “Los restos mortales serán inhumados en la sede del Instituto, depositario del legado espiritual y científico del insigne filólogo colombiano”.

Lleras Restrepo también comisionó al embajador de Colombia en Francia y al embajador de Colombia ante la Unesco “para conducir de París a Bogotá las urnas que contengan los restos de los dos ilustres ciudadanos”.

Lo único que se cumplió fue lo de la placa en la casa parisina donde vivió Cuervo en la Rue de Siam. ¿Qué pasó con el millón cincuenta mil pesos para rescatar la memoria del hombre por el que le fue concedido al Caro y Cuervo el Premio Príncipe de Asturias de las Humanidades? Convertido a dinero de hoy, teniendo en cuenta los índices de inflación desde 1970, ese presupuesto equivaldría a $708’093.750, dinero suficiente para exhumar y repatriar los huesos y sepultarlos en un mausoleo especial. No habría sido destinado ni ejecutado, pero sólo las pruebas que ahora ordenará el Tribunal determinarán si la plata fue girada a alguna entidad oficial.

Su uso pleno e inmediato es lo que reclama una acción popular interpuesta a comienzos de año por el abogado Pedro Huertas Pestana, experto en temas históricos y que fue analizada por este diario en un reportaje de febrero pasado. La demanda fue admitida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

Entonces El Espectador pidió explicación a la Cancillería, pero un vocero dijo que lo haría sólo ante la autoridad competente. Le dio poder a la abogada Elsa Gómez Echeverry y presentó la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de un documento de 16 páginas, plagado de errores de ortografía —por ejemplo, “ha” de “hacer” sin “h” en forma repetida— que horrorizarían al riguroso Cuervo. Declara el tema “ajeno a las funciones asignadas a este Ministerio” y califica la acción popular como “inepta”.

A la Cancillería no le consta que la sepultura de los hermanos Cuervo, en el cementerio Père-Lachaise, se encuentre abandonada como denuncia el abogado Huertas y, por el contrario, anexa “copia de la foto de proyecto de la restauración de la tumba” y constancia de que el lugar ha sido limpiado por orden de la Embajada de Colombia.

“No está obligado a repatriar los restos de los colombianos que fallecen en el exterior conforme al decreto 3355 del 7 de septiembre de 2009”. “Es un trámite que implica un costo económico muy elevado y no se cuenta con los recursos para hacerlo”. Ello debería ser asumido, alega la Cancillería, “exclusivamente por los familiares del fallecido”. El gobierno colaboraría “en trámites” porque “no le corresponde realizar cortejos fúnebres”. Aduce que, en caso de asumir costos, la competencia y la responsabilidad es del Ministerio de Cultura, que ha declarado 2001 como el Año Cuervo.

El memorial explica que la construcción del panteón, para el cual Lleras Restrepo pidió un millón de pesos de 1970, fue ratificada por la ley 966 del 12 de julio de 2005, pero se trata de “una ley de honores que busca enaltecer personas”, por tanto una ley ordinaria que “no hace parte del Presupuesto Nacional”. Es decir, que el Gobierno puede incluir el presupuesto o no dependiendo de las necesidades del gasto y hasta el momento no ha encontrado mérito para cumplir lo ordenado por cuatro presidentes: Ospina, Abadía, Lleras y Álvaro Uribe.

Esa versión la respalda con fallos de la Corte Constitucional en los que ratifica que frente a ese tipo de gastos el Gobierno Nacional “puede abstenerse de hacerlos”. Estaría obligado a cumplirlos si el dinero hubiera sido incluido alguna vez en una ley de presupuesto. Cancillería reporta que no, pero el Tribunal verificará.

Incluso se apoya en el testamento de Cuervo (ver foto) para insistir en que él nunca pidió ser sepultado en Bogotá y que su familia tampoco lo ha contemplado, tanto que pidió a la Embajada de Colombia que le ayude a gestionar ante el gobierno de Francia la inclusión de la cripta de los Cuervo “en los senderos ilustres del cementerio Père-Lachaise”.

Conclusión de la abogada con poder oficial: “el Ministerio de Relaciones Exteriores no ha vulnerado los derechos e intereses colectivos de la defensa del patrimonio histórico y cultural de la Nación”. La acción popular “no evidencia ninguna transgresión a las normas… no prueba la negligencia u omisión”.

Más allá de los alegatos jurídicos, con el ánimo de “formular propuestas sobre actuaciones concretas que puedan ser elevadas a pacto de cumplimiento, dirigidas a proteger los derechos e intereses colectivos”, el magistrado Felipe Solarte Maya citó a las partes el pasado 29 de junio.

El demandante insistió en proponerle el Gobierno el rescate y exaltación de los restos y éste insistió en la falta de presupuesto. El procurador judicial 127, Óscar Ibáñez Parra, instó al Ministerio de Relaciones Exteriores a ceder en su posición en beneficio de “la promoción de los valores culturales e históricos que representan un derecho para la colectividad”.

Consideró contradictorias todas las disposiciones para la celebración del Año Cuervo frente a esta “serie de circunstancias legales que no dejan de ser una formulación técnica” que denota “falta de ánimo real de promover los valores que merecerían una especial consideración”.

¿Una clásica leguleyada del Gobierno Nacional? ¿Por qué sí se pudieron repatriar los restos del escritor José María Vargas Vila, desde Barcelona al Cementerio Central de Bogotá en 1981, en el gobierno de López Michelsen?

El magistrado prefirió declarar “fallida” la diligencia de pacto y procederá a la práctica de pruebas para dictar un fallo definitivo. Un día, cuando en este país no había necesidad de tutelas individuales ni colectivas para defender los derechos, don Rufino José Cuervo sentenció que su única patria era la lengua. La lengua bien usada.

Colombia y Francia unificarán fondos

Según notificó la Cancillería  al Tribunal Administrativo de Cundinamarca, las siguientes son algunas de las actividades del Año Cuervo:

1. El escritor Fernando Vallejo escribe un libro sobre la vida y obra del filólogo. Será publicado en el primer semestre de 2012.

2. Se descubrirá un busto de Rufino José Cuervo en la Casa Museo de Bogotá.

3. En la página www.caroycuervo.gov.co se lanzará un “juego lingüístico” para la comprensión y utilización del Diccionario de Construcción y Régimen.

4. En 2012 habrá una beca para un tipógrafo artesanal, deseo de la herencia testamentaria que destinó Cuervo.

5. El Instituto y el Ministerio de Cultura crearán beca de investigación en revisión editorial y crítica del Caro y Cuervo.

6. La Biblioteca Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional de Francia reunificarán los fondos bibliográficos del filólogo.

7. La Biblioteca Luis Ángel Arango también albergará una exposición que irá a las sedes regionales del Banco de la República.

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