Reina Isabel no asistirá a la fiesta del príncipe Guillermo y Kate

La monarca dejará en manos de los jóvenes el palacio de Buckingham.

La reina Isabel no estará el viernes en la fiesta nocturna privada que el príncipe Carlos, el heredero de la corona británica, ofrecerá el palacio de Buckingham con motivo de la boda de su primogénito, el príncipe Guillermo, y Kate Middleton.

Isabel II, de 85 años, y su esposo, el duque de Edimburgo, de 89, serán los anfitriones del almuerzo bufé que seguirá al enlace, con la asistencia de 650 de los 1.900 invitados a la ceremonia religiosa, al término de la cual abandonarán la capital británica.

Una portavoz del palacio de Buckingham dijo a la agencia local PA: “la reina será la anfitriona de la recepción durante el almuerzo y, después de eso, la reina y el duque de Edimburgo se marcharán para disfrutar de un fin de semana en privado”.

La reina se perderá por tanto una de las tradiciones más esperadas de las bodas anglosajonas, el discurso del padrino del novio, que en este caso correrá a cargo de su hermano, el príncipe Enrique, que recientemente prometió una intervención que “hará que a mi hermano se le caiga el pelo” (Guillermo sufre de alopecia).

Tampoco escuchará el otro discurso, el que pronunciará Michael Middleton, el padre de la novia, en unas intervenciones que tendrán carácter privado, pero cuyo contenido es previsible que se filtre a la prensa a través de alguna de las 350 personas invitadas.

La reina sí estará presente cuando los novios corten el pastel de boda, tras lo cual cederá su residencia oficial en Londres para la fiesta nocturna, dando permiso también para que el ambiente se relaje un poco.

La fiesta nocturna, que corre a cargo del príncipe Carlos, es un evento de etiqueta, en el que participarán familiares y amigos, que previsiblemente bailarán y festejarán hasta bien entrada la noche.