Reinventar la industria

El empresario Mario Hernández piensa a diario cómo darle un giro a su empresa para competirle a las grandes marroquineras de Europa y Estados Unidos.

Capotear la crisis económica y evitar que una compañía especializada en la manufactura de finos productos de cuero ruede cuesta abajo, como ha sucedido con fábricas enteras que se han extinguido en Colombia, es la tarea diaria de uno de los empresarios más reconocidos del sector, quien se trazó la meta de competir con las marcas más grandes del mundo.    

Sin mostrar grandes signos de preocupación, y con una visión optimista frente al comportamiento de la economía nacional, el empresario marroquinero Mario Hernández Zambrano y presidente de la firma que lleva su nombre desde hace 15 años, le contó a El Espectador que contempla llegar al mercado asiático compitiendo con novedades y calidad. Aseguró que tampoco le asustan los tratados de libre comercio que se avecinan.  

Se aproximan varios TLC con la Unión Europea, Panamá, EE.UU...

A mí los TLC se me hacen buenos. Hoy día esto no se puede ocultar, el mundo es uno solo y todo está globalizado. Todos los países que han tenido TLC han crecido. Tenemos que hacerlo, aunque desafortunadamente no hay muchas materias primas en el país para competir, pero tuvimos que reinventar los negocios.

La apertura ha sido excelente para Colombia. Si no hubiera sido por esta no tendríamos el país que tenemos hoy. Bajaron los aranceles, hay más productos, mejor precio y el gran favorecido es el consumidor.

Habla usted de reinventar la industria…

Hay que reinventar todo. Es como la vida. Uno nace, lo llevan a caminar. Hay que estarse reinventando todos los días. Antes era cada 100 años, luego cada 50. Hoy es a diario, porque todo el mundo mira dónde vende y hay que diferenciarse compitiendo con calidad, precio y servicio. Los médicos tienen que reinventarse, al igual que abogados y arquitectos.

¿Cuáles son las novedades para la reinvención?

Nosotros trabajamos moda y colores como si tuviéramos estaciones. Estamos desarrollando materiales constantemente para competir con las grandes marcas. Ofrecemos cosas nuevas.

¿Estarían interesados en incursionar en Asia?

Eso hay que hacerlo a medida que vayamos creciendo, tengamos la organización y tengamos el dinero. Estamos en primaria. La idea es que las compañías no se acaben.

¿No les asusta el ingreso de mercancía de Asia?

El calzado viene terminado. Estamos globalizados, los aranceles han bajado, el consumo ha crecido, el PIB nacional está en US$5.000 millones; hace cuatro o cinco años estaba en US$2.000. El país ha crecido, tenemos que ser competitivos y aprender.

¿A qué mercados le apuntan?

Tenemos una estrategia diferente. Hace 15 años cambiamos la marca a Mario Hernández y queremos competir con las grandes marcas europeas en calidad, diseño y a un precio muy bueno. Queremos ser la marca latinoamericana. En Venezuela somos fuertes, estamos en Panamá, en Costa Rica y estamos atacando el mercado mexicano. No podemos disparar para todos lados y tenemos que ir despacio. Las grandes empresas tienen 100 años y nosotros tenemos 15.

¿Cómo le está yendo a la marroquinería en Colombia?

El sector del cuero se ha acabado en Colombia. La manufactura también. El año pasado se exportaban por manufactura US$120 millones y ahora US$20 millones. Fábricas como había antes, no hay. Es culpa nuestra porque no nos preparamos, entonces nos sacaron del mercado.

¿Debería el sector de los cueros pedir ayuda al Gobierno?

El Gobierno no puede ir a diseñar por los zapateros, ni mejorar la manufactura. El Gobierno puede ayudar para que no se siga exportando la materia prima: el  cuero.

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