Renunció el 'banquero de los pobres'

El fuerte pulso entre el gobierno de Bangladesh y Mohammad Yunus, premio Nobel de Paz en 2006 por la creación del llamado banco de los pobres, terminó ayer cuando el banquero anunció su renuncia como presidente del Grameen Bank.

“Estoy dando este paso sin menoscabo del proceso legal abierto en la Corte Suprema, y para evitar una indebida interrupción de las actividades del Grameen Bank”, anunció en una carta divulgada por los medios.

Yunus se había enfrascado en una intensa disputa legal tanto con el gobierno como con las autoridades bancarias bangladesíes, al negarse a acatar la edad de retiro forzoso (60 años) que rige para las entidades públicas en ese país.

El premio Nobel, de 70 años, había argumentado que su banco, a pesar de ejercer una función social (préstamo de microcréditos a los más pobres), siempre ha funcionado como una entidad privada; sin embargo, la Corte Suprema de Bangladesh falló la semana pasada que el Grameen Bank es una más de las entidades estatales y, por lo tanto, debe acogerse a las normas del sector público.

Pero más allá de los argumentos jurídicos, los analistas creen que existe una motivación política por la enemistad pública que Yunus ha sostenido con la primera ministra bangladesí, Sheikh Hasina, a quien criticó en 2007 por sus políticas.

La decisión del Nobel generó varias protestas contra el gobierno en Dhaka, capital del país, y denuncias de sus seguidores de haber sido torturados y amenazados por las fuerzas del orden.